Adonis entrevistado por Charlie Rose

CHARLIE ROSE: Adonis está aquí. Durante más de 15 años ha sido uno de los poetas más innovadores y respetados del mundo árabe. Nació con el nombre de Ali Ahmad Said en un pequeño pueblo de Siria en 1930. Pasó un tiempo en la cárcel, huyó a Beirut, y allí fundó dos de las revistas literarias que cambiaron no sólo lo que es la forma en que los árabes escriben poesía, sino también lo que ellos piensan sobre la cultura y la política. Vive en París y ‘Tonight in 80-s’, el fallecido crítico y lírico Edward Said dijo de Adonis que hoy es el poeta más atrevido y provocador. Ahora, se acaba de publicar una nueva traducción al inglés de su trabajo, y me complace tener una reunión con él en esta mesa por primera vez. Bienvenido.

ADONIS: Gracias, yo también estoy muy contento.

CR: ¿Por qué te encuentras en Nueva York?

R: He venido para participar en un homenaje organizado por la Universidad de Colombia, un homenaje a Edward Said.

CR: ¿Qué significó para los palestinos y para el mundo árabe?

R: Puedo decirle lo que él significaba para mí.

CR: Esa es una pregunta mejor, (risas).

R: Creo que en primer lugar, con su muerte, he perdido a un gran amigo, una amistad que especialmente me gustaba, y creo que el mundo intelectual árabe, que es el mundo intelectual árabe de Siria, pierde, porque él fue uno de los principales símbolos en la defensa de la causa palestina y también en el establecimiento de un diálogo con Occidente, entre palestinos e israelíes.

CR: También hemos perdido, hace un par de meses, a Mahmud Darwish, otra gran figura liberal.

R: Sí, efectivamente. Y, de nuevo, también he perdido a un gran amigo, y una poesía especial. Alguien que pensaba como yo, también fue un gran símbolo en la promoción del diálogo y la apertura hacia el otro y por el otro me refiero sobre todo, el otro israelí.

CR: Así que usted está diciendo que Said, Darwish y usted sienten la necesidad imperiosa de tratar de abrir el diálogo, para el bien de ambos, árabes e israelíes.

R: Bueno, en realidad no estamos solo nosotros tres. Hay muchas personas que están trabajando en esto. Se ha hecho durante mucho tiempo. Lamentablemente, el otro lado del diálogo sigue siendo un tanto vacilante.

CR: ¿Pero incluso los intelectuales?

R: Por ejemplo, yo podría decir que la mayoría de los intelectuales, sí, porque entre la mayoría de los intelectuales, que son los intelectuales judíos en el mundo, no existe exactamente una presión internacional que hable de fortalecer, de apoyar este diálogo entre palestinos e israelíes.
CR: ¿Por quién?

A: Hay muy pocos intelectuales que apoyan este tipo de diálogo, además de Daniel Barenboim, el cual usted conoce, que junto con Edward Said fundó la orquesta Oriente-Occidente. Allí, se encuentran músicos de todo el mundo árabe y músicos israelíes que tocan juntos para crear un clima de convivencia entre las dos culturas, la cultura árabe y la israelí, y los dos pueblos.

CR: Edward Said y el concepto de identidad. Como poeta árabe, que critica lo que el mundo árabe y el mundo occidental y alguien que es influenciado por las dos culturas, entonces, ¿qué es para usted la identidad cultural?

R: Esto es una cuestión bastante compleja. Especialmente, cuando se habla de identidad cultural en el mundo actual. Para la mayoría, la identidad cultural es algo prefabricado. Es el pasado lo que dicta lo que es la identidad. Creo que para Edward, así como para mí mismo, una identidad cultural no es nunca una cosa prefabricada. No es algo que se hereda, más bien es una apertura que sigue y sigue. Es una creación. Una identidad es algo que se crea, y una persona o un individuo crea la suya propia mediante la creación de su opuesto.

CR: Sí, pero la influencia que recibe, ¿de dónde viene? ¿Es una influencia del territorio que uno conoce, de la gente que uno conoce, del mundo que uno conoce, de la complejidad que uno conoce?

R: Por supuesto. Eso es sólo un punto de partida. Pero encabeza, hay un hueco por el que se van colando cosas que hacen que uno pueda pensar en el cambio cuando uno puede viajar con lo cual uno se va transformando. Así, la identidad no es algo fijo. Es un proceso, un movimiento perpetuo.

CR: Usted tiene un impacto notable. Alguien dijo que no hay poesía árabe antes de Adonis, y que hay una poesía árabe después de Adonis. ¿Cuál es la diferencia?

R: En primer lugar, por supuesto, es muy difícil para mí decir algo. Ya que para un poeta el hablar de su propio trabajo o de lo que hace o ha hecho, no es fácil. Me gustaría dar las gracias por anticipado a quien puede haber dicho eso, a mucha gente empezando por Samuel Hazo que es el que me ha traducido al Inglés. Creo que la cosa se reduce a … que represento una extraña ruptura con el pasado del pensamiento árabe. Una ruptura con la tradición más temprana y una cierta manera de ver las cosas y una grieta o ruptura de las formas de expresarse. Creo que eso es lo que significa esa frase.

CR: Said vivió en Nueva York, usted vive en París. ¿Cuál es el impacto de ese hecho, del hecho de no vivir en una territorio árabe?

R: Bueno, pues, el hecho de que un escritor o un pensador o poeta pase a vivir en un país que no es entonces el suyo, es algo muy antiguo, ya desde los griegos y los romanos hubo muchos pensadores que vivían en otros países. Así que este fenómeno ha llegado a ser bastante frecuente, y para mí, creo que significa contar con una fuente, en el misticismo árabe en especial, la idea de la diferencia del otro era algo que estaba congelada. El país del otro y ese otro no es sólo un elemento con el cual dialogar o intercambiar puntos de vista. Es un elemento que forma parte imparcial del ser humano, al menos para mí, un poeta que va hacia sí mismo. Tengo que ir a través del otro. En otras palabras, el otro es esencial para lo que yo soy. Es parte de mí. El vivir en Nueva York, creo, o en París, significa que estoy viviendo en mi propio país, o en mi segundo país. Espero que entienda que esto es así, tal vez no sea primero, pero sí el segundo país.

CR: También me pregunto para entender el que un poeta puede vivir con corazón otra vez en este modo y la geografía tiene poco que ver con esto, pero la poesía es, en la poesía que usted escribe, la cual es, al menos eso me parece a mí que es de alguna manera diferente debido al hecho de que usted sea un exiliado. Y también me pregunto ¿por qué quiere volver? ¿Por qué quiere regresar otra vez en algún momento de su vida? Mucho de la literatura de hoy en día es una literatura de emigrantes, algunos de los mejores escritores vienen aquí y su trabajo es una experiencia ergonómica. Se puede escribir desde la experiencia del exilio.

R: Bueno, sí, por supuesto, pero hay muchos tipos de exiliados, está el exilio externo, lo que significa vivir un país para ir a otro y que se ha vuelto muy frecuente, un fenómeno frecuente. El otro tipo de exilio es un exilio interior, se puede sentir, un poeta se siente desterrado en su propio idioma, dentro de su propio lenguaje. En otras palabras, un escritor de poesía, le pregunto a este escritor, y puedo ir más allá de lo que vivimos en una apertura, un nuevo despertar de alguna forma, la poesía, y como siempre estoy convirtiendo en el exilio en mi lengua, mi oportunidad madre de alcanzar como una persona creadora que está siempre llegando a ellos o a los exiliados, por así decirlo.

CR: ¿Quiere volver?

R: De hecho siempre vuelvo de vez en cuando, y quizá quiera morir donde nací.

CR: Estar allí cuando uno muera.

R: Sí, me gustaría simplemente morir donde nací

CR: ¿En el mismo lugar? ¿No sólo en el país, sino en el mismo lugar de nacimiento?

R: En mi pueblo, en mi mismo pueblo. En el lugar del pueblo donde nací, porque es como un círculo que se cierra. Y uno tiene que pensar en ese círculo. Es una buena cosa, al menos para mí pensar en ese círculo.
CR: Hay nacimiento, hay vida y hay muerte. ¿Qué piensa de la mortalidad? ¿Piensa usted en la muerte?

R: Creo que para mí eso no es el problema. La vida es el problema. Cómo se vive. Ese es el problema.

CR: (risas), o el desafío, el desafío.

R: (risas), claro. No tengo miedo a la muerte de todos modos. Por el contrario, siento que cada día estoy viviendo mi muerte y eso es importante integrarlo como parte de la vida. Y por lo tanto, mi problema es la vida y no muerte.

CR: ¿Qué impacto espera usted estar teniendo con libros como éste, que se llama “Mihyar de Damasco: sus canciones”? ¿Cómo lo escribió, porque tiene la capacidad de expresar lo que sentimos en nuestros corazones de una forma que está más allá de nuestra propia búsqueda?
R: Bueno, sí. Es verdad. Es un comentario. Pensé que…. Lamento decir esto, pero para mí la poesía no puede expresar la persona humana. Escribo poesía para vivir mejor, para vivir de una manera mejor y tener una mejor visión del mundo, de ver el mundo mejor. Si dejo un legado detrás, espero que mis lectores, al menos eso espero, puedan vivir mejor y ver mejor el mundo.

CR: Se dice que usted ha sido crítico del Estado… ¿Quién es el responsable del fracaso?

R: En lo que a mí concierne, la responsabilidad va más allá de cualquier régimen. Todos los regímenes desempeñan un papel importante en contra de la modernidad, de la modernización, pero la modernización en la mayoría de países es un problema de cultura. Y es un problema de punto de vista o visión del mundo, entonces, del ser humano. Usted sabe que todo el pensamiento humanista tiene una dimensión o dimensión unitaria, punto de vista o visión de la verdad. Cada una de las tres religiones monoteístas, como usted sabe, piensan que ellos tienen la verdad absoluta y definitiva por lo tanto no puede haber ninguna verdad en absoluto. En la práctica, si no tienes éxito con la separación de la religión de la política, como se hizo en el occidente, el mundo árabe nunca, tal y como yo lo veo, pasará a la modernización, así que el problema es cómo se puede separar, ¿cómo puede secularizarse la sociedad árabe? Ese es el problema, y creo que no es una tarea fácil, es una lucha muy dura.

CR: No es fácil la secularización, pero es muy importante.

R: Sí, lo es. Se tiene que hacer y siempre existe este conflicto o lucha en el pensamiento árabe o de cualquier pensamiento árabe radical, es la lucha contra esta separación entre el Estado y la religión, entre la política y la religión.

CR: Pero occidente y EE.UU. no tienen nada que ver con eso, ¿verdad? Eso es una cuestión árabe y un desafío árabe, un desafío islámico desde el interior de los diversos Estados, la religión, la política.

R: Salvo que occidente, empezando por EE.UU, está consolidado con la religión y el apoyo a regímenes que se basan en su religión como forma de pensamiento. Así, occidente y EE.UU están desempeñando un desatado papel democrático, y un papel anti-secular en el mundo árabe y este es el gran error de la política occidental.

CR: Algunos de ustedes argumentan que la democracia y la religión pueden convivir.

R: Si usted puede transformar la religión en una experiencia personal e individual, sí. Yo no creo que nadie esté en contra de la religión como una experiencia personal. Pero si la religión sigue siendo la ley, la Institución, la cultura, nunca puede ser una sociedad democrática, si uno pone la religión con ese papel, en mi opinión.

CR: ¿Y qué Estado del mundo árabe, cree usted que representa mejor el futuro?

R: Yo no lo puedo decir. No lo sé. Hay una posibilidad de lograr esta separación, este futuro, en el Líbano, porque el Líbano es muy diferente y rico, porque tiene las tres culturas. Es una encrucijada y es formidable para crear una sociedad laica. Pero las fuerzas, tanto árabes como occidentales no permiten que los libaneses creen esa sociedad. Y por lo tanto, volvemos a esa…

CR: ¿Y qué pasaría si occidente no estuviera allí?

R: Bueno, es una alta… No podemos imaginar que el occidente sencillamente desaparecerá o se alejará como…, porque occidente vive en nuestros cuerpos, en nuestros hogares, en nuestro pensamiento. Nosotros, los árabes, somos una parte integrante de occidente. Por lo tanto, yo no soy dado a decir que occidente ya no es el otro, el desconocido. Occidente vive en nosotros, así que el problema es mucho más grande, está en nosotros mismos, en los árabes. Debemos leernos a nosotros mismos. Debemos separar nuestra religión de la política. De lo contrario nos quedaremos fuera del pensamiento moderno. Y ahora ves, esto es algo extraordinario, que hay países en el mundo árabe, como Dubai, por ejemplo, con exteriores modernos, se podría pensar incluso más que los de Nueva York, pero la mentalidad en las estructuras sociales y cosas así, son otro mundo. Siempre me pregunto cómo es posible aceptar la creación de todo lo moderno y todavía seguir negando la creación de los directores de esas cosas que están aceptando el mundo moderno, pero negándose a aceptar la razón detrás de la creación de este mundo moderno.

CR: Este libro se llama Mihyar de Damasco por Adonis, y la traducción por Adnan Haydar y Michael Beard. Gracias por venir. Ha sido un placer conocerle. Su leyenda le precede.

A: (le dice algo en francés).  Sí, siento de la misma manera.

CR: (risas) Touché. (risas) Gracias.

Fuente: http://www.webislam.com

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