Neil Armstrong, primer hombre en la Luna

Nació el 5 de agosto de 1930 en la granja de su abuelo en Wapakoneta, Ohio, Estados Unidos. A los 15 años, Amstrong tomó clases de aviación, pagando 9 dólares la hora, y un año después, obtuvo su licencia de piloto.

Al terminar la secundaria, inició sus estudios de Ingeniería Aeronáutica en Puerdue University. En 1949, la marina lo llamó y lo convirtió en piloto.

En 1962, ingresó al cuerpo de astronautas de la NASA y se especializó en la mejora de los métodos de entrenamiento y el desarrollo de los simuladores de vuelo. Cuatro años más tarde, dirigió como comandante, una misión espacial en que, acompañado por el comandante David Scott, llevó a cabo una maniobra de acoplamiento en el espacio, la primera de este género. La misión fracasó al perderse el control del conjunto.

No obstante, su vida alcanzó la cumbre el 20 de julio de 1969 en que él comandara la misión lunar de la nave espacial Apolo 11. Para esta gesta se utilizó un cohete construido con una altura superior a los 85m y un diámetro máximo de 13m que transportaba el conjunto integrado por el módulo de mando y servicio llamado “Columbia”, y el módulo de alunizaje, bautizado con el nombre de “Eagle”.

A sus 39 años, Armstrong fue el primer hombre que puso e imprimió sus huellas en la superficie lunar a las 20:55 h, tiempo de México, el 21 de julio, y permaneció 2 horas y 14 minutos fuera del módulo de alunizaje “Eagle”. El alunizaje había tenido lugar un día antes (20 de julio) en la región lunar conocida como “Mar de la Tranquilidad”.

Tuvo como impresiones primarias, notar el contraste de luz, que en este satélite se presenta, y el de sentir que sus pies se hundían aproximadamente un centímetro. Además de desplegar la bandera de los Estados Unidos y de instalar diversos aparatos científicos, recogieron aproximadamente 22k de rocas para su posterior estudio en la tierra, regresando triunfantes a nuestro planeta el día 24 de julio.

A su regreso, Armstrong fue nombrado responsable de las actividades aeronáuticas de la NASA, organización que abandonó para incorporarse a la actividad docente como catedrático en la Universidad de Cincinnati. Su paseo lunar es uno de los hitos más importantes de la historia. Él mismo lo resumió en su célebre frase: “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

Fuente: http://www.nasa.gov/about/highlights/En_Espanol.html

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