Archivo mensual: marzo 2011

NatGeo. Programa sobre la Atlántida. ¿Hallazgo o especulación?

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Belleza tibetana

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El Museo Británico adquiere los marfiles de Nimrud

El Museo Británico anunció el 8 de marzo haber adquirido una colección de marfiles decorativos descubiertos a mediados del siglo pasado en Nimrud, en el actual Irak, por Max Edgar Lucien Mallowan (1904-1978), arqueólogo y marido de la novelista Agatha Christie.
Lucien Mallowan estuvo al frente de la Escuela Británica de Arqueología en Irak entre 1947 y 1961 y dirigió las excavaciones de Nimrud, iniciadas por Austen Henry Layard. Precisamente de esa antigua capital de Asiria proceden las piezas, con 3,000 años de antigüedad, que ha comprado ahora el museo por 1.17 millones de libras (1.37 millones de euros).
El propietario de las piezas, el British Institute for the Study of Iraq (BISI), sucesor de la Escuela Británica de Arqueología en Irak, ha vendido un tercio de los marfiles al Museo Británico, ha donado otro tercio y confía en poder devolver el otro tercio a Irak, donde algunos de los objetos fueron expuestos en el pasado.


“Nimrud es uno de los más importantes yacimientos arqueológicos del Próximo Oriente y los marfiles allí encontrados figuran entre los productos más exquisitos jamás descubiertos en una excavación arqueológica”, afirmó John Curtis, del Departamento de Oriente Medio del Museo.

6,000 piezas

La colección, que ha estado almacenada desde 1963 y nunca se ha exhibido al público, está integrada por cerca de 1,000 piezas completas numeradas, así como otros 5,000 fragmentos sin numerar.
Los marfiles, hechos en su mayoría en ciudades sirias y fenicias y llevados a Asiria como parte de algún botín o como tributos, datan de entre los siglos nueve y séptimo antes de nuestra era. En su mayoría constituían elementos decorativos de muebles, carruajes y arreos de caballos y muchos estaban originalmente recubiertos de oro y engastados de piedras preciosas.
Muchos de ellos representan animales y figuras humanas o motivos florales y geométricos. Uno de ellos, por ejemplo, muestra un grifo que descansa una pata sobre una flor de loto al estilo egipcio.
La adquisición ha sido posible gracias a generosos donativos de los Amigos del Museo Británico (725,000 libras), del Art Fund (200,000 libras), del National Heritage Memorial Fund (150,000 libras), del The Headley Trust (20,000 libras) y del propio Museo Británico (75,000 libras).
El tesoro de marfil se halló en Nimrud, una ciudad situada al sur de Mosul, en el norte de Irak. Fue levantada por el rey asirio Shalmaneser I en el siglo XIII antes de Cristo y llegó a ser capital del imperio asirio.

 

Fuente: http://www.hoyesarte.com/museos/

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Samarcanda de Amin Maalouf

Tomando como hilo conductor los avatares de un manuscrito que, con el nombre de la mítica ciudad de Samarcanda, contiene las famosas «Rubaiyyat» del poeta persa Omar Jayyám, Amin Maalouf recrea en esta novela un fascinante y tumultuoso mundo oriental. En el marco de la Persia medieval, desgarrada por profundas contradicciones, dos figuras destacan junto a la del que, además de poeta, fuera astrónomo, geómetra y filósofo: la de Nizam el-Molk, gran visir del sultán Malikxah, y la del misterioso ismaelí Hassan Sabbah, fundador de la secta de los Asesinos, que desde su fortaleza de Alamut mantuvo aterrorizado al país.

Alianza editorial, Madrid, 1988.

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La herencia budista de Pakistán

El arte de Gandhara es el nombre de la exposición que acoge la Asia Society y que será presentada hasta el 29 de mayo en su sede neoyorquina. Se trata de una muestra sin precedentes que brinda la oportunidad de conocer el rico patrimonio artístico, heredado de la tradición budista, de la región pakistaní de Gandhara. La muestra comprende tanto ejemplos de escultura monumental, como relieves y pequeñas piezas de oro y bronce, objetos muchos de ellos nunca expuestos con anterioridad en Estados Unidos.
La herencia budista de Pakistán refleja la coyuntura histórica y cultural que vivió Gandhara en la antigüedad, llegando incluso a desarrollar un estilo de arte totalmente original e independiente, fruto de un complejo entramado de influencias.
Tradiciones como la escita, la persa o la grecorromana alimentaron la extraordinaria producción artística de esta región del siglo I a.C. hasta el V d.C. “A pesar de la idea actual de Pakistán como un lugar de un violento extremismo, la región tiene una antigua tradición de tolerancia y pluralismo, como pone de manifiesto la supervivencia de estos espectaculares ejemplos de arte de Gandhara”, explica Melissa Chiu, directora del Asia Society Museum.

El budismo y el arte Gandhara

En su época de esplendor, el reino de Gandhara ocupaba un vasto territorio que abarcaba desde Bamiyán –en Afganistán–, Bactria y el Hindu Kush, hasta la región india del Punjab. Prácticamente todo el arte legado por esa dilatada región es de origen budista.
El budismo llegó a Gandhara por primera vez en el siglo III a.C., gracias sobre todo a la Ruta de la Seda, que conectaba las culturas del Mediterráneo con China, y que a través de sus largos recorridos expandió esta novedosa religión.
Sin embargo, fue entre los siglos II y IV d.C., bajo el dominio de la dinastía Kushana, cuando Gandhara vivió su época dorada y el arte alcanzó su mayor esplendor. Los Kushana eran un pueblo procedente de las estepas de Asia Oriental que invadieron Bactria y posteriormente el noroeste de la India y lo que hoy es Pakistán. Si bien no eran inicialmente seguidores del budismo, Kanishka, monarca del siglo II, se convirtió en uno de los mayores mecenas y patrocinadores de esta filosofía. Como consecuencia, fue también una región de gran importancia para el desarrollo de las imágenes de Buda y de su vida, así como por su novedoso concepto de bodhisattvas, que finalmente se convirtió en un componente esencial de la tradición budista Mahayana.
La exposición está organizada en tres secciones atendiendo a su temática. Conexiones con lo clásico, la primera sección, examina los tempranos vínculos con el mundo clásico, en contraste con el arte budista procedente de la India. La influencia de la cultura grecorromana en la región se inició con su conquista por Alejandro Magno, aunque los indo-griegos que ocupaban Gandhara alrededor de 180 a.C. fueron los responsables de la influencia helenística evidente en los primeros trabajos artísticos. Decoración de temática mitológica de Grecia y elementos arquitectónicos occidentales, como capiteles corintios, se pueden admirar en esta sección.
La segunda sección, Narrativa y contexto arquitectónico, examina la combinación de las características locales con elementos derivados tanto de India como de occidente encontrados en la arquitectura de Gandhara. Ejemplo de ello es un estupa característico del arte de Gandhara. Esta sección también incluye relieves narrativos que representan escenas de la vida de Buda, y que proceden de estupas y otros monumentos. Los relatos muestran las grandes diferencias estilísticas entre la obra de artistas de Gandhara con representaciones procedentes de artistas del norte de India.
La tercera sección de la muestra, Budas y Bodhisattvas, explora la diversidad visual de la imaginería en torno a budas y bodhisattvas en Gandhara y cómo esto se relaciona con el carácter polifacético del budismo en la región. En este apartado se encuentra la llamada estela de Mohammed Neri, una enorme talla considerada una de las obras maestras del arte de Gandhara.

Asia Society Museum, New York. La herencia budista de Pakistán:
El arte de Gandhara. Del 1º de marzo al 29 de mayo de 2011.

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Málaga milenaria

La arqueología nos dice que el hombre del Neardental vivió en un complejo laberinto de cavernas cerca de Málaga hace muchos miles de años. Con el paso del tiempo la población se fue incrementando y con el comienzo de la edad del bronce la presencia humana se extendió por toda la costa.
“Malaka” (lonja de pescado salado), fue fundada por los fenicios sobre el año 800 a.C., y fue usada cómo un enclave comercial, continuando la colonización que se había iniciado en el año 1100 A.C. con la fundación de Gadiz (Cádiz).
El siglo VI a.C. los fenicios fueron reemplazados por los griegos que ocuparon la ciudad durante 70 años hasta que fue conquistada por los cartaginenses. Ellos participaron en las guerras púnicas, a cuyo fin, en el año 202 a.C., fueron a su vez expulsados de Málaga por los romanos, y finalmente de toda la península ibérica. Málaga fue entonces llamada Flavia Malacita por los romanos y más adelante convertida en un punto de paso importante, ya que estaba conectada con otras ciudades romanas de la península y puertos del mar Mediterráneo. El teatro romano, a los pies de la fortaleza árabe de La Alcazaba, data de esta época, y a pesar de sus pequeñas dimensiones, es uno de los más antiguos de toda la Hispania.
Después de la caída del imperio romano, Málaga se vió afectada por grandes migraciones y colonizaciones de tribus de origen germano, en particular los vándalos silingos que introdujeron el credo ario desde oriente. En el principio del siglo VIII, la decadencia de la monarquía gótica comenzó a hacerse notar, y desde la costa norte de África, los árabes invadieron la península ibérica.

Teatro romano

 

Málaga cayó bajo dominio árabe en el año 743. Entonces se convirtió en una ciudad floreciente, rodeada por una muralla con 5 enormes puertas. Numerosos suburbios componían la ciudad de Málaga con una ruta que los recorría de este a oeste conectando el puerto y la alcazaba con toda la zona interior a la muralla. Los suburbios fueron ocupados por mercaderes genoveses y judíos que se establecieron de manera independiente al resto de la ciudad. Abderramán III construyó la Puerta de Atarazanas en el siglo XIII (esta es la puerta de acceso al mercado central actualmente). Aunque el primer intento de conquista se llevó a cabo en el siglo XIV, no fue hasta cerca del siglo XV cuando los reyes católicos tomaron al fin Málaga.

Batalla de Málaga, 24 de agosto de 1704. Isaac Sailmaker La batalla de Vélez-Málaga (o de Málaga) fue el mayor combate naval de la Guerra de Sucesión española, un conflicto internacional por la sucesión al trono de España tras la muerte de Carlos II, que duró desde 1701 hasta 1713, aunque la resistencia en Cataluña se mantuvo hasta 1714 y en Mallorca hasta 1715, y que se saldó con la instauración de la Casa de Borbón en España.

Málaga fue conquistada el 19 de Agosto de 1487 (la última ciudad en ser conquistada fue Granada en 1492). Junto con la conquista, las comunidades religiosas fueron fundamentales en el desarrollo urbano, ya que promovían la integración de los suburbios de la periferia. Se construyó una gran plaza en el puerto por primera vez, la plaza principal, (hoy plaza de la Constitución), y se fundaron los conventos de La Victoria y de La trinidad.
Tras un periodo de una gran prosperidad llegó una época de ruina en las grandes fortunas de Málaga. Los siglos XVI y XVII estuvieron plagados de epidemias y malas cosechas en los campos, ello unido a la crisis económica como resultado de la expulsión de los moros.
En el siglo XVII se construyó el puerto, que más tarde sería ampliado. Pese a que los trabajos para la construcción de la catedral empezaron en 1528, ésta no fue terminada hasta el siglo XVIII, cuando ya el estilo barroco se hallaba en un estado avanzado de desarrollo. En la misma época, otra extensión del puerto se llevó a cabo, y así, se fue consiguiendo reactivar la economía.

Carlos II, "el hechizado"

Fuente: http://www.webmalaga.com

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Gaza en crisis. Reflexiones sobre la guerra de Israel contra los palestinos

Bajo el título genérico de Gaza en crisis, Noam Chomsky e Ilan Pappé reflexionan sobre las distintas formas de violencia que, desde hace más de sesenta años, Israel emplea con los palestinos. Sus voces, de las más autorizadas, poseen registros distintos: en Chomsky, Israel/Palestina es un epítome de la visión imperial del capitalismo estadounidense; para Pappé, historiador israelí, es materia de estudio y de supervivencia moral. Según Chomsky, somos cándidos: siempre tendemos a “infravalorar la eficacia de la violencia”, lo útil que es para el que la ejerce. Conforme a su análisis, el Estado de Israel se ha construido apostando una y otra vez por el expansionismo y la colonización frente a la seguridad. En los momentos decisivos (partición de 1947, guerra de 1967, invasión del Líbano en 1982, masacres de Gaza de 2008-2009) la brutalidad ha sido la estrategia israelí contra la “amenaza” de un acuerdo político. Los réditos de esta violencia han sido múltiples: confiscación imparable de territorios, limpieza étnica sostenida, política de hechos consumados, alienación de la ciudadanía israelí, militarización de la vida pública. Incluso en el plano de las relaciones internacionales Israel ha conseguido legalizar de facto su ejecutoria, gracias al apoyo de Estados Unidos. El libro, que va alternando capítulos de cada autor, no es precisamente monocorde.

La apuesta ilusionada de Pappé por un Estado único, multiconfesional y multiétnico, de resonancias binacionales, que parta de la reparación histórica, moral y legal de la Nakba (la limpieza étnica de Palestina de 1948), no casa con el escepticismo general de Chomsky. Para Pappé, el problema no es sólo la negación de la Nakba histórica, sino su continua actualización, hoy manifiesta en la guetización de Cisjordania y en la mera idea del desplazamiento forzoso de los palestinos israelíes. Ante esta situación, Pappé se transforma en activista que explica y defiende los beneficios del boicot académico y económico a Israel. Chomsky, si acaso, confía en Gaza, en su historia de resistencia agónica, para que no se produzca el politicidio, el asesinato de Palestina como nación, que él, siguiendo al sociólogo israelí Baruch Kimmerling, pronostica.

Fuente: Babelia

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