El hombre temprano en América

Cuando el hombre llegó a América ya era homo sapiens; el proceso evolutivo se dio en África. Esta es la hipótesis aceptada por la ciencia a nivel mundial respecto a los orígenes del hombre americano.
¿Atravesó el Océano Pacífico brincando sobre sus islas?; ¿cruzó el mar en barcas?; ¿entró por la parte sur, por el norte o el centro? ¿O bien, igualmente incierto, su origen es de ascendencia europea, asiática o de Oceanía?
Aún cuando no hay acuerdos en torno a estas cuestiones, la migración es el tema que actualmente despierta mayor debate entre los estudiosos de la prehistoria americana. Por tal motivo, el IV Simposio Internacional El Hombre Temprano en América, que realizó el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Dirección de Antropología Física, a través del proyecto El Hombre Temprano en México, desde el año 2000, se dedica a las migraciones.
El encuentro se llevó a cabo del 18 al 22 de agosto del presente año [2008] en el Museo Nacional de Antropología y entre los asistentes estuvo el doctor Carlos Lorenzo, que forma parte del equipo de trabajo del doctor Eudald Carbonell, en Atapuerca, España, uno de los sitios arqueológicos más importantes del mundo referidos a la evolución humana.
También compartió sus conocimientos en este simposio el doctor José Luís Lanata, investigador argentino que ha trabajado sobre el arribo del hombre a América; él hace una simulación y ubica la llegada de los primeros grupos humanos entre 20 a 18 mil años.
Otro de los participantes fue James Chatters, investigador norteamericano que ha estudiado al hombre de Kenewik, uno de los esqueletos que ha despertado polémica en cuanto a su afiliación poblacional.
Jiménez presentó un trabajo comparativo empleando los cráneos más antiguos de México y una muestra de cráneos de Australia y Nueva Guinea, que pertenecen al acervo osteológico de la Universidad de Cambridge, Inglaterra. El antropólogo explica que los cráneos se midieron y fueron analizadas sus características físicas para determinar si hay semejanzas entre las tres muestras estudiadas. Jiménez abunda diciendo que su estudio parte de las hipótesis respecto a los antepasados del hombre americano, una de ellas afirma que pudieron haber llegado de Australia o brincando sobre las islas que se encuentran en el océano Pacífico o por el estrecho de Bering.
De acuerdo con Jiménez, hoy día no existe diferencia entre las hipótesis planteadas sobre la antigüedad desde la entrada del hombre al continente americano, debido a que las reportadas en los últimos años se ubican entre 20 mil y 25 mil años antes del presente. Lo que tenemos que decir es que al inicio de las investigaciones sobre el hombre americano, las hipótesis que se planteaban diferían por miles de años.
Las preguntas que siguen por resolver son: por dónde viajaron, cuál fue el corredor por donde ingresaron, si entraron por el Pacífico, por la parte sur o por el norte y, en este sentido, resaltó que la información que aporte México es muy importante porque de cualquier manera tuvieron que pasar por aquí debido a la ubicación geográfica del país, por eso los resultados de sus investigaciones son de relevancia para entender la prehistoria de América.
Cabe recordar que los restos humanos más antiguos en América fueron localizados en México y corresponden a la Mujer del Peñón III, que fue fechada por el método de carbono 14 en el año 2000 y tiene 12 mil 700 años. Este esqueleto fue descubierto accidentalmente en 1959, cuando el señor Tereso Hernández cavaba un pozo en el patio de su casa, en las calles de Emiliano Zapata y Bolívar, en la colonia Peñón de los Baños, muy cerca del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, en la ciudad de México.
Los restos fueron entregados al entonces Departamento de Prehistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y al lugar de los hallazgos acudió el arqueólogo Francisco González Rul, quien realizó pozos de sondeo para analizar el sitio. Los estudios de entonces concluyeron que se trataba de un espécimen precerámico, es decir que pertenecía a un grupo humano anterior a las culturas cerámicas, con una antigüedad de 6 mil años.
Cuarenta y un años después, al iniciar el siglo XXI, los adelantos tecnológicos permitieron verificar la antigüedad de La mujer del Peñón III; el estudio se realizó en uno de los laboratorios más importantes en fechamientos, el Research Laboratory for Archaeology and History of Art, Oxford University Radiocarbon Accelerator Unit, en el Reino Unido.
Los resultados de la datación fueron publicados por revistas internacionales, con lo cual entraron al debate científico. Con este trabajo México hace quizá una de las aportaciones más importantes para las investigaciones de la prehistoria en América, explica Jiménez.
En 2000 se fecharon un número importante de esqueletos humanos, sin embargo, sólo de siete se obtuvieron fechas; cinco por método directo de C14 (tomando una muestra del colágeno del hueso): La mujer del Peñón III, El hombre de Tlapacoya, El Hombre de Chicoloapan, El hombre de la Cueva de Texcal y El hombre de Tepexpan; y dos de manera indirecta (a través de la tierra que conservaba el cráneo): El hombre de Balderas y El hombre de Chimalhuacán.
Las antigüedades que se obtuvieron se ubican entre los 4,500 a 12,700 años a.C. En ese momento se consideró necesario presentarlos en un evento académico y de esta forma se organizó el primer simposio. En términos muy generales, así es como nace el primer Simposio Internacional El Hombre Temprano en América, donde se propició la discusión y reflexión colectiva del tema medular en las investigaciones sobre el poblamiento en América. El laboratorio determinó la antigüedad de La mujer del Peñón III en 12 mil 700 años, con una confiabilidad de 95 por ciento. Es hasta el momento el fechamiento más antiguo para un espécimen humano en el continente americano.
Con esta labor, México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia, entró al debate científico sobre la prehistoria americana, llevando a la mesa de discusiones sus aportaciones en la materia.
El proyecto de investigación del hombre temprano en México tiene varias vertientes. Además de los fechamientos, se hicieron estudios morfológicos, genéticos y de alimentación, algunos de los cuales ya están concluidos.
Las próximas tareas del proyecto son recorridos a nivel nacional por lugares, ya ubicados, con posible presencia prehistórica, para detectar los sitios precerámicos, y hacer el mapeo, levantamiento y registro de tales sitios y posteriormente su trabajo de excavación.
Jiménez destaca que las colecciones osteológicas permiten reconstruir parte de la historia biológica y cultural del hombre, ya que los huesos son archivos biológicos y culturales, a través de ellos podemos conocer algunas de las huellas de lo que hizo y fue un hombre.

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Investigadores como Laura Miotti, de la Universidad de La Plata, en Argentina, coincidieron en que la ocupación “inició en el norte hace 35 mil años” y se fue desplazando hacia el sur con una diferencia de 5 mil años menos en cada zona de asentamiento. Es decir, 30 mil años en lo que hoy se conoce como Estados Unidos y México, 20 mil en América Central y cerca de 10 mil en la Patagonia. Los estudios, hechos en diversos países, apoyan la teoría de la llegada al continente, desde Asia entrando por Alaska, a través del Estrecho de Bering, tal como propuso en 1937 el checo Ales Hrdlicka.
No obstante, otro trabajo sugiere que América fue ocupada en diversas épocas, dos muy importantes. Para explicarlas, José Luis Lanata, de la Universidad de Cambridge, divide la región en dos triángulos, Norte y Sudamérica, conectados por “dos cuellos de botella”: el estrecho de Bering y América Central.
Para Lanata, los primeros pobladores viajaron en orden descendente desde Canadá y se dispersaron, pero en Panamá se terminaba la tierra hasta que otra glaciación les permitió ir por mar hacia el sur.

En el simposio también se presentaron los estudios hechos a 200 muestras de polen fosilizado de sedimentos de una localidad del Estado de México, centro del país mexicano, donde en la década de los 70 se hallaron vestigios humanos de hace 20 mil años.
Estos análisis permitieron recrear 40 mil años de vida de la Cuenca de México y conocer tres cambios climáticos que modificaron la flora y la fauna locales en el Cuaternario, el último de período geológico.
Lauro González aseguró en la conferencia La vegetación del Cuaternario en la Cuenca de México que “en esa era (32,000-13,000 a.C.) cactáceas, pinos y zacates” alimentaron a los herbívoros que llegaban de Estados Unidos e iban colonizando el altiplano mexicano.
González, biólogo de la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México, informó que algunas especies animales de ese período fueron “berrendos, camellos, bisontes, caballos y tuzas”.
En la ponencia Los yacimientos en la sierra de Atapuerca, el investigador ibérico Carlos Lorenzo fechó en un 1.2 millones de años los restos humanos más antiguos de Europa, hallados este mismo año cerca de la ciudad española de Burgos. Hasta hace poco, se consideraba a otras osamentas, también halladas en España, como las más antiguas de Europa con 800 mil años.
“En uno de los yacimientos, Sima del Elefante, localizamos una mandíbula con dientes y la falange de un dedo meñique”, dijo Lorenzo, investigador de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, y agregó que el método del carbono 14 permitió dar una fecha.
En declaraciones a la agencia DPA, el organizador del evento y antropólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Concepción Jiménez, dijo que en el simposio “los asistentes pidieron descentralizar y compartir las teorías desarrolladas en el orbe sobre los primeros grupos humanos en América”.
Para lograrlo, agregó, se creó la Red Latinoamericana de Orígenes, que permitirá intercambiar información y homologar los conocimientos sobre ecología, prehistoria, antropología y paleontología. En ella participan el INAH y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como las universidades de Buenos Aires, Cambridge y Tarragona, entre otras instituciones.

Fuentes: http://dti.inah.gob.mx y http://amautacuna.blogspot.com / Editado por el Correo

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3 comentarios

Archivado bajo Antropología, Prehistoria

3 Respuestas a “El hombre temprano en América

  1. Porque no mencionan mi trabajo presentado en dicho simposium el lunes 6 de sept. 2002 en el Auditorio Torres Bodet con el nombre: “Nueva Teoria acerca de Nuestros Origenes” basado en la escritura y otros argumentos por el Dr. Enrique Ruiz Tayabas. Personalmente entregue disquete y copia de la ponencia al moderador Josè C. Jimenez Lòpez y presente la ponencia personalmente ante el Auditorio.

  2. Disculpen, equivoque la fecha, el simposium a que me refiero se celebrò en Mexico, en el Auditorio Torres Bodet del 6 al 10 de septiembre del 2004. Dr. Enrique Ruiz Tayabas. en el cual participe con la Ponencia “Nueva Teoria acerca de Nuestros Origenes”

  3. fernando alcocer

    en que lugar del estado de mexico se hallaron los vestigios de 20mil años,quien los reporto,donde estan,cual es la conclucion ya pasaron 42 años y que paso con la ponencia del dr enrique ruiz tayabas,agradecere sus respuestas,muchas gracias

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