Museo de la Cultura del Mundo (Suecia)

El Museo de la Cultura del Mundo (o Världskulturmuseet, en sueco) es el mayor museo edificado en años recientes en Suecia. Su vocación es análoga al Smithsoniano de Washington (Estados Unidos) o al recientemente inaugurado Musée du quai Branly de París: la difusión del arte y las culturas de los pueblos nativos de los cinco continentes.
Este museo sueco es el producto de la fusión de cuatro instituciones diferentes: los museos Etnografiska, del Mediterráneo y del Lejano Oriente de Estocolmo y el Museo Etnográfico de Gotemburgo, aunque curiosamente, aun con todo ese acervo, no mantiene una exhibición permanente.

La historia de la institución se remonta hacia 1946, cuando el Museo Etnográfico se desprendió del Museo de Gotemburgo y se alojó en el antiguo edificio East India, con un acervo predominantemente latinoamericano, aunque también hay piezas sudasiáticas, norafricanas y de Oceanía. Desde su fundación, el museo, que adoptó su actual nombre en 1999, estuvo corto de espacio.
La institución de Gotemburgo interpreta el concepto de cultura mundial de una forma dinámica y abierta, brindando un espacio para la reflexión y estudio tanto de los impulsos que trasladan de una cultura a otra y las asemejan, como de las diferencias locales, nacionales y étnicas que hacen a cada una algo único.
Como si quisiera dejar en claro que es un museo dedicado al multiculturalismo, el recinto sueco fue diseñado por un despacho británico comandado por una francesa y un cubano: Cécile Brisac y Edgar González, cuyos apellidos identifican la firma asentada hace una década en Londres.
Su planteamiento es contundente y está explícito en su sitio en la red: “El museo representa el reconocimiento sueco de la necesidad de repensar y revalorar una postura sobre el discurso global.” “El Museo de la Cultura del Mundo será un espacio para que apoye, en una experiencia intelectual y emocional, la habilidad de la gente para sentirse en casa más allá de sus fronteras”.
Las premisas a partir de las cuales trabaja el museo son las siguientes:
• La diversidad cultural es un valor en la herencia cultural de la humanidad y el pluralismo cultural es una condición para la paz, la armonía y la estabilidad cultural en el mundo.
• Las diferentes culturas y sus expresiones son valiosas en una democracia cultural y la armonía cultural se relaciona con un desarrollo basado en la integración, no en la asimilación.
• La integración cultural no es un proceso libre de conflictos o contradicciones.
• La diversidad cultural es vista como un valor, no como una amenaza a cultura alguna o al sistema de normas de la herencia cultural de Occidente.
• La participación del público en general en la planeación a corto y largo plazos del museo es una condición para la activa participación del propio museo en el discurso público.
Su colección tiene como base objetos etnográficos reunidos por diferentes viajeros e investigadores. En su mayor parte, consiste en objetos arqueológicos y etnográficos de América Latina, factor que podría ser una limitante, por lo cual el museo determinó no presentar una muestra permanente, sino exposiciones temáticas temporales, las cuales son planeadas en diálogo con la sociedad, atendiendo a aquello de lo que la gente habla; constantemente realiza estudios entre la sociedad para estar al tanto de lo que sucede buscando ser “relevante y contundente”.
Lo que se pretende es una introducir una innovadora clasificación de los objetos, distinta a la tradicional que divide o separa lo arqueológico de lo histórico, de lo etnográfico y del arte contemporáneo, 1o cual brinda la posibilidad de experimentar con exposiciones que incluyen diversas manifestaciones de artes plásticas, escénicas y efímeras junto con objetos de diversos orígenes.
El museo manifiesta su responsabilidad de estar al alcance de todo tipo de gente y alienta la participación de grupos para la realización-creación de sus exposiciones.
En sus exposiciones integra todo tipo de objetos: históricos, etnográficos, bellos, feos, de arte contemporáneo, videos, narraciones personales, entre otros elementos.
En cuanto a los servicios educativos, su objetivo es estimular, entusiasmar, dar conocimientos para toda la vida, que todos los individuos se sientan incluidos y darles la oportunidad de compartir sus experiencias y conocimiento.
En su “programa público” este museo busca que muchas voces sean escuchadas con las menos restricciones posibles. Las “noches de la comunidad” consisten en un programa en el que grupos y organizaciones realizan sus propios eventos.

Fuentes: http://www.estocolmo.se/cultura/ y
Documento interno del MNC: Isabel Stivalet / Editado por el Correo

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