La Biblioteca de Alejandría ayer y hoy

Tras la muerte de Alejandro Magno y la división de sus conquistas entre sus generales, surge en  Alejandría una nueva ciudad, que bajo los Tolomeos, Tolomeo I Sóter y Tolomeo II Filadelfo especialmente, alcanza un desarrollo notable (360 a.C.).
Entre las acciones que impulsan estos primeros reyes de la Alejandría griega, estuvieron la construcción del Soma o Mausoleo, donde se conservaba el cuerpo de Alejandro Magno; el Faro, una de las siete maravillas del mundo antiguo; el gran templo del dios de la ciudad, el Serapeum y un Museo, o “lugar de las musas, hijas de la diosa de la memoria”, en el que se cultivaron todas las áreas humanísticas y las ciencias. Para este efecto incluía un observatorio, un zoológico, jardines botánicos, salas de conferencias y una biblioteca.
La biblioteca tuvo un desarrollo por demás notable, gracias en gran medida a lo acertado que fueron los nombramientos de sus bibliotecarios en jefe, dentro de los cuales hay que destacar al primero, Demetrio de Falera, quien tras haber sido tirano en Atenas durante 10 años, fue invitado por el primer Tolomeo para dirigir la naciente biblioteca, labor que realizó hasta su muerte. Las políticas que rigieron fueron en gran parte su obra, y entre éstas hay que destacar el esfuerzo por obtener materiales de todas partes del mundo conocido.  Es célebre el hecho de que todo barco que atracaba en el puerto de Alejandría era revisado y aquel rollo o papiro que se encontrase, era retenido temporalmente para ser copiado. Se consiguieron materiales babilonios, egipcios, griegos y latinos entre otros muchos. Un esfuerzo sobresaliente que se recuerda, fue la traducción del Antiguo Testamento al griego para tener copias del mismo en el idioma de la ciudad.
La antigua Biblioteca de Alejandría creció de tal forma, que llegó a tener, al menos eso afirma la tradición, 700,000 rollos de papiro, cubriendo la gran mayoría de la producción escrita de la antigüedad. Tuvo dos edificios, uno en el Bruchium y otro en el Serapeum. Cabe destacar que fue una biblioteca con catálogo y que abrió sus puertas a todo aquel estudioso que tuviera interés o inclinación por utilizarla.
Otros bibliotecarios famosos fueron Calímaco, Zenódoto, Eratóstenes, Apolonio, Aristófanes y Aristarco, entre otros muchos más hombres de ciencia y letras notables de la antigüedad.
Durante los cerca de 1000 años de existencia de la Biblioteca de Alejandría, desde aproximadamente el año 306 a.C. hasta el 641 d.C. sufrió muchos percances, entre los que se mencionan el fuego del año 47 a.C., durante la estadía de Julio César en en el puerto, la quema de los libros de alquimia ordenada por el emperador Diocleciano, la destrucción del Serapeum por una turba de cristianos bajo el mando del patriarca Teófilo, en el año 391 d.C. Y finalmente la destrucción definitiva del edificio del Bruchium, tras la toma de la ciudad por los árabes bajo el mando de Amrou.  Según se dice, el califa Omar dio la orden para que durante seis meses ardieran los 4,000 baños, entre públicos y privados, que tenía la ciudad, con todos los rollos de la biblioteca, profiriendo aquella frase según la cual “si están a favor del Corán están de más, y si están en contra, son perniciosos”.
Si bien hay quienes cuestionan —como lo hace Gibbon en La decadencia y caída del imperio romano— que así haya sucedido al final, pues la historia de los baños y la frase del Califa la da un autor que escribió 600 años después de los hechos referidos, lo cierto es que la biblioteca fue finalmente destruida. Algunos de sus materiales se habían dispersado y copiado, gracias a lo cual si bien mucho se perdió, un conjunto de materiales valiosos se conservaron. Algunas copias lo fueron a través de las bibliotecas de los conventos y monasterios cristianos que surgieron desde el siglo V, otros en traducciones árabes que hasta el día de hoy se siguen descubriendo y finalmente otros más a través de Bizancio, que los conservó y atesoró durante otros 800 años, hasta que en el Renacimiento se revivió notablemente el estudio, imitación y difusión de los materiales clásicos.
Independientemente de estos materiales, la biblioteca fue un estímulo para el florecimiento de la cultura en la antigüedad. Es muy difícil estimar qué tanto debieron a ella los innumerables estudiosos que la aprovecharon en las múltiples creaciones literarias y científicas de los griegos y romanos que forjaron la civilización occidental. Lo cierto es que mil años de esfuerzos por preservar y difundir el conocimiento no pueden pasar desapercibidos.

Alejandría fue perdiendo su preeminencia como ciudad comercial y cultural durante la edad media, cuando su decadencia fue por demás notable. Continuaría ésta hasta la era moderna y así, por ejemplo, del medio millón de habitantes de los primeros siglos de la era Cristiana, a principios del siglo XIX solamente contaba con 7,000 habitantes, la mayoría viviendo en chozas miserables. Más adelante, sin embargo empieza un lento reflorecimiento de la ciudad, la cual se reafirma con el proyecto de la Nueva Biblioteca de Alejandría.

En 1987 salió a la luz un ambicioso proyecto cultural: construir una nueva biblioteca —la Bibliotheca Alexandrina— en la ciudad de Alejandría para recuperar así un enclave mítico de la antigüedad, patrimonio de la Humanidad. Esto ocurría 1,600 años después de la desaparición definitiva de aquellas grandes colecciones del saber. Para llevar a cabo semejante proyecto se unieron los esfuerzos económicos de diversos países europeos, americanos y árabes, más el gobierno de Egipto y la UNESCO. El presupuesto en aquel año fue de 230 millones de dólares. Las obras empezaron el 15 de mayo de 1995 y se terminaron con éxito el 31 de diciembre de 1996.    El edificio, realizado por el estudio de arquitectura noruego Snohetta, resultó ser un enorme cilindro de cemento, cristal y granito traído desde Asuán para la fachada, dispuesto con bajorrelieves caligráficos en la mayoría de las lenguas del mundo; está situado en el malecón de Alejandría, a pocos metros del lugar donde se supone que se encontraba la antigua biblioteca. Tiene una superficie de 36,770 metros cuadrados con una altura de 33 metros. Consta de once niveles, de los cuales cuatro se hallan por debajo del nivel de la calle. Ofrece una sala hipóstila egipcia, sostenida por columnas de hormigón y madera noble, situada en el centro del edificio, destinada para lectura, con un aforo de 2,000 personas. Su cubierta es cilíndrica, haciendo así un homenaje al dios egipcio Ra, divinidad del Sol. Esta cubierta fue diseñada y construida de tal manera que la combinación de vidrio y aluminio tamizara la luz dentro del espacio, mientras que por fuera se proyecta hacia el Mediterráneo, como un recuerdo del famoso faro de Alejandría.
Se ha calculado que el número posible de libros puede llegar a los veinte millones; de momento dispone de unos 200,000; la mayoría de ellos son donaciones. Hay 50,000 mapas, 10,000 manuscritos, 50,000 libros únicos y además ejemplares del mundo moderno, con 10,000 multimedia de audio y 50,000 multimedia visuales. Todo esto lo rigen y supervisan unos 600 funcionarios.
La Nueva Biblioteca Alejandría está dedicada a recobrar el espíritu de la apertura y la enseñanza de la original Biblioteca Alexandrina. Pero es mucho más que una biblioteca, pues contiene:

Una biblioteca que puede albergar millones de libros.
Un archivo del Internet.
Seis bibliotecas especializadas para:

  • Las artes, los multimedia y los materiales audiovisuales
  • Débiles visuales
  • Los niños
  • Los jóvenes
  • Las microformas
  • Los libros raros y las colecciones especiales

Tres museos:

  • El de las antigüedades
  • El de los manuscritos, y
  • El de la historia de la ciencia

    Museo de las Antigüedades

Un planetario.

Interior del Planetario

Un Exploratorium para la introducción de los niños a la ciencia (ALEXploratorium)

Culturama: un panorama cultural sobre nueve pantallas, el primer sistema interactivo patentado de nueve proyectores. Ganador de muchos premios, el Culturama, desarrollado por CULTNAT, permite la presentación de una abundancia de capas de datos, donde el presentador puede dar click a un artículo e ir a un nuevo nivel del detalle. Es una presentación multimedia notable, informativa y atractiva, de la herencia de Egipto a través de 5,000 años, desde la historia remota hasta el presente, con toques de luz y ejemplos de la herencia egipcia y copto/musulmana antigua.

VISTA (The Virtual Immersive Science and Technology Applications System, el sistema de Inmersión Virtual a la Aplicación de la Ciencia y la Tecnología) es un ambiente de realidad virtual que permite que los investigadores transformen modelos de dos dimensiones en simulaciones tridimensionales, y que caminen dentro de ellas. Una herramienta práctica de la visualización durante la investigación, VISTA ayuda a investigadores a simular el comportamiento de sistemas naturales o humano-dirigidos, en vez de simplemente observar un sistema o de construir un modelo físico.

Siete centros de investigación académicos:

  • Alejandría y Centro de Investigación del Mediterráneo (Alex-Med).
  • Centro de las Artes.
  • Centro de Caligrafía.
  • Centro para los Estudios y Programas Especiales (CSSP).
  • Escuela Internacional de Estudios de la Información (IS-IS).
  • Centro de Manuscritos.
  • Centro para la documentación de la herencia cultural y natural (CultNat, situado en El Cairo).

Nueve salas de exhibiciones permanentes que abarcan:

  • Alexandría: La colección de Awad.
  • El mundo de Shadi Abdel Salam.
  • Caligrafía Árabe.
  • La historia de la impresión.
  • El libro de artista.
  • Instrumentos medievales de astronomía y ciencia de los Árabe-Musulmanes.
  • Mohie El Din Hussein: Un viaje creativo.
  • Abdel Salam Eid.
  • Raaya El-Nimr y Abdel-Ghani Abou El-Enein.

Cuatro galerías para las exposiciones temporales.
Un Centro de Convenciones para millares de personas.
Un Foro de Diálogo, el cual proporciona instalaciones para reuniones de pensadores y escritores para discutir los diferentes temas que afectan a las sociedades modernas.

La Nueva Biblioteca de Alejandría también hospeda un número de instituciones, tales como: la Academia de la Biblioteca Alexandrina (ABA); Sociedad Árabe para la Ética en la Ciencia y la Tecnología (ASEST); Fundación Ana Lindh para el Diálogo entre las Culturas, la primera fundación Euro-Med basada en Europa exterior; el Instituto para los Estudios de la Paz (IPS) de las Mujeres de Suzanne Mubarak; el Proyecto de Investigación Médica de HCM (basado en las premisas de Shallalat); el Centro Jean-René Dupuy para la Ley y el Desarrollo; la Oficina Regional Árabe de la Academia de Ciencia para el Mundo en Desarrollo (ARO-TWAS); la Federación Internacional para la Oficina Regional de la Asociación de Bibliotecas (IFLA); la Secretaría de las Comisiones Nacionales Árabes de la UNESCO; la Red Africana Medio-oriental y del Norte para la Economía Ambiental (MENANEE)
El número está creciendo y la Biblioteca de Alejandría se está convirtiendo en el punto central de muchas redes internacionales y regionales.

Fuentes: AABA

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Archivado bajo Cultura, Letras del mundo, Libros, Museos del mundo

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