Claude Lévi-Strauss a los 100 años

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El viernes 28 de noviembre, con motivo del centenario de su nacimiento, el Museo del Quai Branly rendirá homenaje a Claude Lévi-Strauss, consagrándole una jornada excepcional.
Una programación continua, un momento inédito y único, se propone a los visitantes del museo: lecturas de los más importantes textos de Claude Lévi-Strauss por un centenar de personalidades en cinco puntos del plateau de las colecciones, en medio de objetos que él ha coleccionado, entre otras actividades.
Los fragmentos escogidos han sido agrupados de acuerdo a cinco temáticas:
•  Viajes, familia y parentesco
•  La eficacia simbólica
•  Chamanes, comediantes, mitos y música
•  Humanismo y humanidad
•  Pensar sobre el terreno
Otra actividad es la proyección continua de colecciones de sus fotografías tomadas durante sus misiones de campo en América del Sur durante los años treinta, y también en la región del Chittagong en 1950. La colección de fotografías realizadas por Claude Lévi-Strauss y que se conserva en el Museo del Quai Branly proviene de los conjuntos depositados por su autor en el Museo del Hombre al regresar de sus misiones. La parte más importante concierne a la primera trabajo de campo en Brasil del etnólogo y su esposa Dina, entre noviembre de 1935 y marzo de 1936. Estas imágenes, algunas de ellas publicadas en Tristes Tropiques, muestran diferentes aspectos de la vida de los indios Bororo, Caduveo, Guarani y Kaingang. Otro conjunto menos conocido proviene de la encuesta que Lévi-Strauss realizó para la UNESCO en 1950, en el actual Bangladesh. En 2007, Claude Lévi-Strauss hizo oficial la donación del conjunto de sus fotografías al Museo del Quai Branly.
Además de la proyección de documentales y la programación de visitas guiadas especiales, entre el 28 de noviembre y el 28 de diciembre, el salón de lectura Jacques Kerchache expondrá las fotografías de campo realizadas por Claude Lévi-Strauss. Todos sus títulos en sus ediciones originales serán igualmente presentados, entre los cuales estárán los más célebres, Tristes Trópicos o Las estructuras elementales del parentesco, pero también separatas que el joven Claude Lévi-Strauss dedicó a sus maestros, como Paul Rivet, a la sazón director del Museo del Trocadero. Varios objetos que pertenecieron a Lévi-Strauss completan esta exposición.
Esta fecha dará ocasión asimismo para realizar el lanzamiento del nuevo volumen de la Pléiade consagrado al etnólogo, el 28 de noviembre, con la presencia de varios especialistas en su obra, entre los cuales se cuentan Marie Mauzé y Philippe Descola.
Por último, se develará en el homenaje una placa con su nombre a la entrada del teatro del museo.
La colección Lévi-Strauss del Museo del Quai Branly consta de 1,478 piezas. Se divide en dos grandes conjuntos: Las colecciones de Brasil, que  provienen de las misiones efectuadas en los años 1930 y relatadas en Tristes tropiques; y las les collecciones de América del Norte (Colombia Británica y Alaska).

Compendio bibliográfico:
* Vida familiar y social de los indios Nambikwara, 1948
* Estructuras elementales del parentesco, 1949
* Raza e historia, 1952
* Tristes trópicos, 1955
* Antropología estructural, 1958
* El pensamiento salvaje, 1962
* Serie Mitológicas, 1964-1971
* La huella de las máscaras, 1975
* Raza y cultura, 1983
* Palabra dada, 1984
* Desde cerca y desde lejos, 1988
* Mirar, escuchar, leer, 1993
* Saudades [nostalgias] del Brasil, 1994

Publicado en  on Noviembre 15, 2008 at 8:08 pm Dejar un comentario

Una rara entrevista a Claude Lévi-Strauss

El jueves 24 de abril de 1997, en el suplemento “Cultura y Nación”, el diario argentino Clarín publicó una entrevista a Claude Lévi-Strauss. El entrevistador fue Michel Zlotowski, quien destaca que aunque el antropólogo francés no concede entrevistas, hizo una excepción ya que se considera amigo de la Argentina. En ese momento tenía casi 90 años y el artículo se tituló “Desencantos de un mito del siglo XX”. Éste giró principalmente sobre la etnología, la función de la tecnología en esta disciplina, el desencanto de la sociedad actual e incluso la ecología y una mirada hacia sí mismo.


M.Z.: – ¿Su campo de estudio no se redujo singularmente desde que usted comenzó a trabajar?
LÉVI-STRAUSS: -Por supuesto, pero ya se había reducido singularmente desde los comienzos de la etnología cuando yo comencé a trabajar. Cuando a fines del siglo XVIII se constituyó una Sociedad para el Estudio del Hombre, uno de los grandes argumentos en su declaración de fundación era que el mundo estaba transformándose con tanta rapidez que pronto las sociedades “exóticas” dejarían de existir. Cuando el año mismo de mi nacimiento (1908), Frazer inauguró en la Universidad de Liverpool la primera cátedra en el mundo llamada Antropología Social, dijo exactamente lo mismo. Esto se remonta a mucho antes. En Montaigne, en el siglo XVI, ya se encontraba la idea de que estas civilizaciones americanas que se acababan de descubrir estaban condenadas a desaparecer. No hay nada de nuevo en esto, y es cierto que nuestros campos de estudio no dejan de limitarse, pero, al mismo tiempo, nuestros métodos de investigación y de trabajo son cada vez más finos y, en cierto modo, esto funciona como una especie de compensación.
M.Z.: – ¿La aparición de nuevas herramientas tales como la cámara digital…cambiará el trabajo de los etnólogos?
LÉVI-STRAUSS: – Cuando yo ejercía en la investigación, el grabador todavía no existía. Nació durante la última guerra. Es cierto que yo tenía entre las manos una pequeña cámara que manejaba como amateur, con película de 8 mm. Pronto la abandoné, porque era necesario elegir entre mirar intentando comprender o ver con el ojo fijo en el objetivo de la cámara para tratar de hacer un buen encuadre. Para mí, el equipo ideal es un cuaderno de notas y un lápiz. Pero debo decir que si tuviéramos aunque sea un cuarto de hora de película hecha en la Atenas del siglo V antes de nuestra era, comprenderíamos más de Grecia que todo lo que se escribió sobre ella desde el Renacimiento…
M.Z.: – ¿La observación no sería más objetiva con la utilización de este material? ¿El hecho de tener que trabajar sobre datos escritos recogidos por otros no dio lugar a distorsiones subjetivas?
LÉVI-STRAUSS: – Pienso que nada cambiaría. El hombre que estuviera detrás de la cámara también influiría, nada más que con su elección: ¿Qué elegiría mirar, que intentaría escuchar? Sería similar, siempre habrá un intermediario humano…
M.Z.: – Usted consagró su vida al estudio de sociedades, como se dice, primitivas. Sin embargo, publicó muy poco sobre las sociedades occidentales. ¿Por qué?
LÉVI-STRAUSS: – …Razones subjetivas… Muchos etnólogos, entre los que me incluyo, se inclinan por sociedades diferentes porque no se sienten perfectamente a gusto en la suya. …Si bien es cierto que para estudiar una pequeña sociedad de Melanesia o del centro de Brasil no tenemos muchos medios de investigación más que ir allí a ver, cuando se trata de sociedades como la nuestra, la observación directa puede aportar muy poco en comparación con lo que la historia y los archivos nos ofrecen… hay que ser historiador… el estudio etnográfico luego podrá agregar pequeños fragmentos… mientras que cuando se trata de sociedades sin escritura y sin archivo, casi todo recaerá en el trabajo etnológico. Esto es cada vez menos así, porque hay pocas poblaciones en el mundo que no hayan sido vistas desde hace treinta, cincuenta, a veces cien o incluso doscientos años. Cada vez hay más archivos que consultar.
M.Z.: – ¿No hay urgencia para las sociedades occidentales?
LÉVI-STRAUSS: – No, no es lo que quiero decir. Siempre existe la misma urgencia, ya que estas sociedades cambian…la sociedad en París, en Buenos Aires, no será la misma mañana.
M.Z.: – Usted pasó su vida estudiando los mitos, las creencias, las religiones. ¿Tiene fe?
LÉVI-STRAUSS: – Nunca experimenté ningún sentimiento religioso, ni siquiera en la infancia.
M.Z.: – ¿Qué remplaza, en usted, el sentimiento religioso?
LÉVI-STRAUSS: – Habría puntos de contacto, diría, pero no serían ni con el judaísmo ni con el cristianismo. Más bien con el sintoísmo. El único sentimiento de lo sagrado que puedo tener, o que puede acercársele, es el que siento por el espectáculo de las especies animales y vegetales, de la diversidad, de la complejidad del mundo, de la belleza de las bestias e incluso de las piedras…
M.Z.: – ¿No hay, a la larga, un riesgo de reducir el pensamiento a un simple fenómeno mecánico, químico?

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© Claude Lévi-Strauss Indio de la tribu nambicuara con la cara manchada de ceniza (Brasil, 1935-1939).

LÉVI-STRAUSS: – No, sería el mismo tipo de reproche que me hacen cuando me dicen “usted suprime a la persona, suprime el sujeto”. Muchas veces utilicé, y sigo utilizando, la imagen del microscopio. En el microscopio hay una plataforma con objetivos de distintos espesores. Según el espesor que uno elija, en una gota de agua, se ven cosas totalmente diferentes. O bien se ve solamente el agua si uno la mira sin lente, o bien polvillos y sales si utiliza un espesor delgado. Con un espesor más grueso ve pequeñas bestias que circulan dentro y con un espesor mucho mas importante, verá las moléculas de las que están hechas estas pequeñas bestias y las pequeñas bestias mismas ya no existirán. Es exactamente lo mismo en las ciencias humanas, ya sean cognitivas, etnología u otra. Usted elige un cierto espesor. Eso no quiere decir que los otros niveles no existan. Quiere decir que para las necesidades de su investigación, usted hace “como si” no existieran. Y, más tarde, todo eso será reintegrado y volverá a formar un todo.

Fuente: Clarín/ palimpsestovirtual.blogspot.com/ Editado por el Correo

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Raza e historia (fragmento)

Claude Lévi-Strauss

Hablar de la contribución de las razas humanas a la civilización mundial podría causar sorpresa en una serie de capítulos destinados a luchar contra el prejuicio racista. Sería vano haber consagrado tanto talento y tantos esfuerzos en demostrar que nada, en el estado actual de la ciencia, permite afirmar la superioridad o inferioridad intelectual de una raza con respecto a otra, si solamente fuera para devolver subrepticiamente consistencia a la noción de raza, queriendo demostrar así que los grandes grupos étnicos que componen la humanidad han aportado, en tanto que tales, contribuciones específicas al patrimonio común. Pero nada más lejos de nuestro propósito que una empresa tal, que únicamente llevaría a formular la doctrina racista a la inversa. Cuando se intenta caracterizar las razas biológicas por propiedades psicológicas particulares, uno se aleja tanto de la verdad científica definiéndolas de manera positiva como negativa. No hay que olvidar que Gobineau, a quien la historia ha hecho el padre de las teorías racistas, no concebía, sin embargo, la «desigualdad de las razas humanas» de manera cuantitativa, sino cualitativa: para él las grandes razas primitivas que formaban la humanidad en sus comienzos —blanca, amarilla y negra— no eran tan desiguales en valor absoluto como diversas en sus aptitudes particulares. La tara de la degeneración se vinculaba para él al fenómeno del mestizaje, antes que a la posición de cada raza en una escala de valores común a todas ellas. Esta tara estaba destinada pues a castigar a la humanidad entera, condenada sin distinción de raza, a un mestizaje cada vez más estimulado. Pero el pecado original de la antropología consiste en la confusión entre la noción puramente biológica de raza (suponiendo además, que incluso en este terreno limitado, esta noción pueda aspirar a la objetividad, lo que la genética moderna pone en duda) y las producciones sociológicas y psicológicas de las culturas humanas. Ha bastado a Gobineau haberlo cometido, para encontrarse encerrado en el círculo infernal que conduce de un error intelectual, sin excluir la buena fe, a la legitimación involuntaria de todas las tentativas de discriminación y de explotación.

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La antigua Roma llega a Google Earth

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El buscador de Internet Google ha presentado hoy en la capital italiana un nuevo programa que permitirá viajar y descubrir la Roma Imperial con sólo un clic de ratón, gracias a una nueva capa incluida en la aplicación Google Earth.
Sin moverse de casa, se podrá pasear por las calles empedradas del Foro romano, visitar el circo Máximo o el Coliseo en todo su esplendor, como era en el 320 d.C.
El programa, que ha sido presentado hoy en el Ayuntamiento de Roma por la sociedad estadounidense y el alcalde de la ciudad, Gianni Alemanno, se basa en la gigantesca maqueta (que se encuentra en el museo de la Civiltà Romana) del arquitecto italiano Italo Gismondi (1887-1974), quien reconstruyó con todo detalle la antigua Roma.
El proyecto Roma Renace ha sido desarrollado por las universidades estadounidenses de Virginia y California, en colaboración con la Politécnica de Milán (norte de Italia).
En total, el paseo virtual por la capital del Imperio Romano, la mayor metrópoli del mundo en el año 320, permite visualizar 6,700 edificios, once de ellos también desde el interior como el Tabularium o el Templo de Vesta, y están acompañados por 250 textos explicativos.
“Cada día llegan a Roma turistas que para entender cómo era Roma tienen que usar tanta imaginación y fantasía (…) Ahora para que todos sepan cómo era la capital del Imperio contamos con un instrumento más fuerte y más concreto y tenemos que agradecer esto a Google”, ha asegurado Alemanno.

Fuente: EFE/Google Earth

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Descubren un Buda en Afganistán

“¡Lo encontramos!”, grita el arqueólogo afgano Anwar Jan Fayez al salir del foso cavado al pie de los acantilados de arenisca donde otrora se encontraban los Budas gigantes de Bamiyán, tras descubrir una nueva estatua, mucho más pequeña.
En septiembre pasado, más de siete años después de la destrucción de las estatuas, dinamitadas en 2001 por los talibanes, un equipo franco-afgano encontró restos de ese Buda de 19 metros de largo en este célebre lugar del centro de Afganistán.
Hace varios años que este equipo dirigido por el arqueólogo francés de origen afgano Zemaryalai Tarzi busca al misterioso “buda acostado”, de 300 metros de largo, que supuestamente está enterrado al pie del acantilado, según los escritos de un peregrino chino, Huan Tsang, que data del siglo VII. Aunque este último descubrimiento es mucho más modesto, causó gran emoción en el valle, dominado por el extraño espectáculo de las grutas actualmente vacías. “Fue un gran momento cuando surgieron las primera señales. De esa manera fueron recompensados años de esfuerzo”, recordó Anwar Jan Fayez. Tarzi comenzó a estudiar el terreno hace casi 30 años. Los años de guerra, y luego los del régimen talibán, entre 1996 y 2001, interrumpieron sus excavaciones. En marzo de 2001, a pesar de los ruegos del mundo entero, los talibanes destruyeron con explosivos las dos estatuas de 55 y 38 metros de altura durante su campaña para eliminar toda representación humana. Después de la caída del régimen, a fines de 2001, Zemaryalai Tarzi y su equipo regresaron a Afganistán, decididos a continuar su búsqueda del tercer Buda. En ese lugar encontraron los restos de una estatua desconocida –un dedo pulgar, un índice, la palma de una mano, trozos de brazos y de cuerpos–, así como el lecho donde reposaba ese Buda.
“Es el descubrimiento más significativo que hemos hecho hasta la fecha”, destacó Abdul Hameed Jalia, el director de los monumentos y sitios históricos de la provincia. “De acuerdo con los diversos trozos encontrados, podemos decir que la estatua parece medir 19 metros”, explicó el arqueólogo.

Fuente: afp.google.com

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Hallan en Siria una iglesia de 1200 años

Un grupo de arqueólogos descubrió los restos de una iglesia de 1,200 años que se considera la más grande de su tipo jamás descubierta en este país, dijo recientemente Walid al-Assaad, director del Departamento de Antigüedades y Museos de Palmira.
Al-Assaad agregó que la iglesia del siglo VIII fue descubierta recientemente por un equipo de arqueólogos sirios y polacos.
El descubrimiento tuvo lugar en la antigua ciudad de Palmira, a 245 kilómetros (153 millas) al nordeste de la capital Damasco, dijo el funcionario.
Es la cuarta iglesia descubierta en Palmira, que fue centro comercial regional y hoy un tesoro arqueológico.
Al-Assaad dijo que es la mayor de las iglesias de su tipo descubiertas hasta ahora, con una base de 47 x 27 metros (51 x 30 yardas). Se calcula que sus columnas se alzaban 6 metros (20 pies) y lo más alto del techo de madera llegaba a 15 metros (50 pies). En la explanada se halló un pequeño anfiteatro donde los expertos conjeturan se practicaban ritos cristianos.
“En el norte y el sur de la iglesia hay dos habitaciones que se cree se usaron para bautismos, ceremonias religiosas, oraciones y otros rituales”, agregó el director.
Palmira, que se dice fue fundada por el rey Salomón, fue el centro de un estado árabe subsidiario del imperio romano que floreció en la ruta de las caravanas a Mesopotamia y Persia, especialmente después de la declinación de Petra en Jordania.
La ciudad se convirtió en un poderoso centro comercial después que los romanos se apoderaron de ella y sirvió como vínculo entre el antiguo Mediterráneo y Asia.
Durante el gobierno de la reina Zenobia, la ciudad se rebeló contra el régimen romano y se constituyó en un reino independiente antes de ser reconquistada y destruida por los romanos.

Fuente: AP / www.milenio.com/Edit. el Correo

Publicado en  on at 7:45 pm Dejar un comentario

Arte y disputas bizantinas

Bruciaprofumi, Tesoro, Basilica di San Marco, VeneziaEl espíritu y el arte se dan la mano en Bizancio, 330-1453, un recorrido por el arte del Imperio y la primera exposición de estas características en el Reino Unido desde 1958. Reúne 340 piezas, desde iconos, murales, micro-mosaicos, marfiles, esmaltes, cerámicas y objetos diversos de oro y plata, procedentes de 85 donantes. Y probablemente la oportunidad que brinda hasta el 22 de marzo de 2009 la Royal Academy de Londres (en colaboración con el Museo Benaki de Atenas) será la última: la fragilidad de muchas de las piezas hace difícil que vuelvan a viajar.
La exposición es más un recorrido por el alma del primer imperio de la cristiandad –que se veía a sí mismo como la continuación de Roma– que una descripción de sus carnes. Aunque no faltan monedas de oro y objetos de la vida cotidiana, apenas se evocan aquí las rutas comerciales que partían desde la hermosa Constantinopla, la Nueva Roma que reconstruyó Constantino el Grande en lo que ahora es Estambul y que marcaba el inicio, o el final, de la ruta de la seda. No es éste tampoco el lugar para estudiar las conquistas militares de Justiniano, que expulsó a los vándalos de la antigua provincia romana de África, conquistó Córcega, Cerdeña y Baleares, ocupó Dalmacia y anexionó de nuevo Roma e Italia para el Imperio.
Es más bien una invitación a refutar, quizá, los prejuicios de historiadores europeos del siglo XIX que definieron Bizancio como “la forma cultural más baja y abyecta que haya asumido la civilización hasta ahora”. A juicio de la profesora María Vassilaki, de la Universidad Thessaly de Volos (Grecia) y comisaria de la exposición junto a Robin Cormack, del Instituto Courtauld de Londres, “la gente debería ver esta muestra porque tienen que conocer un imperio importante y el arte creado durante once siglos”. “Vale la pena ver de qué manera un imperio que era muy religioso permitió la producción de arte de altura. Necesitamos ver eso, saber eso, porque el Imperio Bizantino no es demasiado conocido y el público puede admirar piezas de primera calidad de todo el mundo”.
Quienes se acercan a la Royal Academy deberán antes prepararse para el viaje. Los que sufran de vista cansada no deberían en modo alguno dejarse en casa las gafas de leer. Aunque no faltan piezas de cierta medida, la inmensa mayoría de los objetos exhibidos son de pequeño tamaño y el arte bizantino destaca sobre todo por sus minúsculos detalles. La luz es otro problema. La exposición está sumida en tinieblas, para proteger la fragilidad de las obras.
Las explicaciones sobre las piezas son tan microscópicas como muchas de ellas y la guía audio a disposición del público apenas cubre la décima parte de la muestra. Vale la pena dedicar antes todo el tiempo que haga falta a bucear en el denso catálogo de la exposición, en el que el lector encontrará no sólo una introducción a la historia y el arte del Imperio Bizantino, sino las detalladas explicaciones pieza a pieza que tanto se echan en falta en las galerías de la Royal Academy.
Entre las piezas que no hay que perderse bajo ningún concepto, la profesora Vassilaki cita la galería llamada En la corte, donde se expone el arte producido para el emperador. Son piezas que se encontraban en el palacio imperial saqueado por los cruzados cuando tomaron Constantinopla a principios del siglo XIII, y que combinan el arte religioso y el arte secular de la época. En la primera categoría encaja el icono del arcángel Miguel, “que representa al arcángel dando la bienvenida al paraíso, un icono de salvación que probablemente tuvo una influencia enorme en el arte de la época porque es el primero hecho en oro y cristal en tres dimensiones”, según el profesor Cormack.
En la categoría secular destacan tres piezas cuya exhibición conjunta “constituye el sueño de todo comisario”. Se trata de dos cajas de marfil, dos piezas “llenas de sexo y lujuria”, y una caja de madera con escenas de cacerías del emperador. Piezas que quizás dan cuerpo a lo que el historiador anglo-irlandés William Lecky escribía en 1869 sobre el Imperio Bizantino: “Sus vicios eran los de hombres que han dejado de ser valientes sin aprender a ser virtuosos. (…) Esclavos, y esclavos por voluntad propia, tanto de sus actos como de sus pensamientos, sumergidos en la sensualidad y en los placeres más frívolos, la gente sólo salía de su apatía cuando alguna sutileza teológica o algún hecho de caballería en las carreras de carros les estimulaba a enzarzarse en frenéticas disputas”. Las famosas discusiones bizantinas.
Otra de las claves de la muestra es el cáliz de Antioquía. Descubierto en 1911, hasta hace 25 años se creía que podía ser el Santo Grial, el cáliz utilizado por Cristo en la Última Cena. Ahora se cree que la copa lisa de plata, a la que se añadieron luego escenas de la Última Cena, es en realidad una lámpara de aceite del siglo VI, aunque a juicio de Cormack “el tema aún no está cerrado”.

Fuente: www.elpais.es/Babelia

Publicado en  on Noviembre 1, 2008 at 8:12 pm Dejar un comentario

La exaltación geométrica de la mujer africana

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por Philippe Dagen

Lo más simple sería decir: la exposición “Mujeres en las artes de África” (Museo Dapper, París) reúne ciento treinta obras africanas entre las cuales se encuentran algunas de las más notables y bellas representaciones femeninas de la estatuaria mundial. Y algunas de las más célebres también, después que el Occidente se dio cuenta, hace un siglo, de la riqueza del “arte negro”, como se decía entonces.

La trayectoria de la mujer bangwa de Camerún con la boca abierta y la mirada inquieta es ejemplar: hallada a fines del siglo XIX, ha pertenecido a diversas colecciones ilustres, entre ellas la de Helena Rubinstein, y ha sido fotografiada por Man Ray. Ahí está ella, impresionante por su dinamismo. Muchas otras deberían mencionarse, empezando por la que abre la exposición, una estatua igbo de Nigeria con rostro terrible, de estatura magnífica, con el cuerpo de columna ornamentado con una sola línea de escarificaciones geométricas.
Uno podría conformarse con la celebración de tantos esplendores e invenciones formales. Pero ello sería insuficiente a la vista de lo que ha querido Christiane Falgairettes-Leveau, curador de la exposición. Tanto en las salas como en el catálogo, las cualidades plásticas no son solamente puestas en evidencia por sí mismas, sino explicadas, justificadas, como conviene hacerlo con la escultura griega, gótica o egipcia —esta última etá muy presente aquí.
Todas estas figuras de madera, bronce o piedra han sido concebidas por sus autores, encantadoras o inquietantes, voluptuosas o dolorosas, según las funciones y los significados para los que fueron hechas. Sus especificidades plásticas, los tratamientos tan diferentes de los volúmenes y posturas, las proporciones y desproporciones exigen sistemas de explicación complejos en los que las estructuras sociales, las relaciones entre géneros y las narraciones mitológicas son factores determinantes.

Un realismo minucioso

Es el caso de las representaciones femeninas del sur de Nigeria en el arte edo e igbo. Éstas no se entienden más que si uno se da cuenta que la mujer podía ahí tener un rol político eminente, el más elevado de los cuales era el de la iyoha, la reina madre, y que la repartición entre poder masculino y poder femenino que los primeros etnólogos occidentales han creído observar estaba mucho más en sus hábitos de pensamiento que en la realidad social que ellos no sabían descifrar. Las cabezas conmemorativas de bronce de las reinas madres nigerianas son figuras de autoridad, a analizarse como tales.
Ello no vale más que para estas obras y esta situación social. En otras partes, otras funciones son sacralizadas y otros simbolismos se ven magníficados por códigos formales no menos particulares. Entre los azante de Gahna, la omnipresencia del disco redondo u oval va a la par con la afirmación de un poder femenino que existió hasta la colonización. Estaba vinculado a la maternidad y a la fertilidad, que son los motivos más frecuentes de la exposición, evidentemente. Frecuentes, pero tratados de diversas maneras. Una puede ser la exaltación geométrica de los senos y los vientres de la estatuaria bamana y senufo que se cristaliza en un estilo específico, codificado y sistemático. Puede ser por la representación del embarazo, la máscara de vientre makondo, o la figura en pie bamileke. O por el realismo minucioso con que el escultor bwende, yombe, luba o luluwa, cuando detalla almocárabes, cuadrículas, diseños con barras y en círculos que, escarificaciones en las carnes, bajorrelieves en la madera, ornamentan hasta la profusión los hombros, los bustos y los rostros.
Las referencias a las mutilaciones sexuales, de la exición a la infibulación, no son menos numerosas y se ven a veces claramente. Mucho más raras son las obras eróticas u obscenas, mientras que el grupo de la madre con el hijo es un tema común entre la mayor parte de los pueblos y, por tanto, la que se presta de mejor manera a las comparaciones estilísticas a través del continente.

Fuente: Le Monde/www.dapper.com.fr.  Traducción: Mariano Flores Castro

Publicado en  on at 7:37 pm Dejar un comentario

Hallan inscripción hebrea de hace 3000 años

Un grupo de investigadores israelíes han anunciado hoy el descubrimiento de lo que creen que es la inscripción hebrea más antigua y que figura en un trozo de cerámica u ostracon hallado en una zona fronteriza del bíblico reino de Judea, al suroeste de Jerusalén, hace 3,000 años. En una escritura protocananea, la inscripción se remonta al período de la mítica batalla entre David y Goliat, en el siglo X a.C., según pruebas con Carbono-14 realizadas a otros restos biológicos hallados en el mismo estrato.
Su importancia se desprende de que puede arrojar luz sobre el período de juventud del mítico rey israelita y sobre las estructuras sociales y de gobierno en aquella época. El ostracon fue encontrado en el interior de la fortaleza de Elah, en la zona conocida como Khirbet Qeiyafa, a unos 40 kilómetros al suroeste de Jerusalén. “La cronología y geografía de la fortaleza es un exclusivo punto de encuentro entre la historia, la historiografía y los orígenes más tempranos del [mítico] Reino de David”, dice en un comunicado el profesor que lo descubrió, Yossi Garfinkel, de la Universidad Hebrea de Jerusalén. “Se trata –explica el experto– de la más antigua de las ciudades (fortificadas) de Judea descubiertas hasta ahora. Y su misma construcción tiene implicaciones sin precedentes para comprender ese período”.

Una escritura profesional

El ostracon es un fragmento de cerámica sobre el que se escribía en la antigüedad, en este caso con tinta, y el hallado en Khirbet Qeiyafa tiene una superficie de 15 centímetros de largo por otros 15 de ancho. En su cara superior exhibe cinco líneas de texto desgastadas por el tiempo y que están separadas por líneas de color negro. El texto aún no ha sido descifrado pero, al parecer, incluye entre sus palabras las raíces de términos hoy interpretadas como rey, juez y esclavo. El epigrafista Hagai Misgav, experto en escrituras hebreas antiguas, sostiene que “la inscripción fue claramente escrita como mensaje por un escriba profesional”.
El yacimiento arqueológico de Khirbet Qeiyafa se encuentra en los alrededores de la que hoy es la ciudad de Bet Shemesh, en las colinas que conducen a Jerusalén, y también de la antigua ciudad de Gath, en su día capital del reino filisteo al que pertenecía el personaje mítico Goliat. Ello podría complicar las labores de identificación de la escritura para saber si realmente pertenece a la rama protocananea del hebreo o a otra distinta y desconocida.

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Fuente: EFE

Publicado en  on at 7:29 pm Dejar un comentario

Fin a la impunidad de los cazatesoros: UNESCO

El 1 de enero del 2009 entrará en vigor la Convención de la UNESCO sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, adoptada el mes de noviembre del 2001, ofreciendo a los historiadores, arqueólogos y Estados un nuevo instrumento para salvar, preservar y revelar insondables misterios y tesoros todavía mal conocidos del patrimonio cultural mundial.
naufragioMás de tres millones de barcos que se hundieron en las aguas de cinco continentes, transportando fabulosos tesoros, continúan esperando el rescate, estudio y cuidado, como parte esencial de un patrimonio cultural mundial sujeto a las tentaciones de robos, expolios y comercios crapulosos.
Entre el patrimonio cultural subacuático mundial se encuentran ciudades hundidas, soñadas o imaginarias (como la Atlántida, que muchos arqueólogos sueñan con rescatar del fondo de los océanos), palacios legendarios (como el de Cleopatra), ruinas míticas (como el faro de Alejandría), sin olvidar los fabulosos tesoros todavía por descubrir en la ruta del oro de Indias.
Ese fabuloso patrimonio subacuático mundial es el que intenta preservar y defender la nueva Convención de la UNESCO, invitando a los Estados a respetar unas normas de salvaguarda esenciales, ofreciendo a los investigadores, arqueólogos y «patriotas culturales» un instrumento para combatir todo tipo de tropelías y comercios ilícitos.
Más de tres millones de barcos que se hundieron en las aguas de cinco continentes, transportando fabulosos tesoros, continúan esperando el rescate

Los arqueólogos la celebran

La Convención respeta el derecho de los Estados, pero los invita al diálogo. Y el director general de la UNESCO propondrá nuevas negociaciones para concertar fórmulas de entendimiento jurídico para resolver posibles conflictos.
La Convención fue aprobada el 2001, tras largos años de negociaciones. Siete años después, una veintena de Estados la han ratificado, permitiendo su entrada en vigor, el 2009, con cuatro grandes objetivos: obligación de los Estados de preservar el patrimonio subacuático; no explotación comercial de tal patrimonio; cooperación entre los Estados con el fin de preservar el patrimonio común; y promoción de la arqueología submarina, para mejor conocer, explorar y preservar fabulosos tesoros del patrimonio común de la humanidad.
El director del Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña, Xavier Nieto, declaró ayer a ABC que lo mejor de esta Convención es que trae la necesidad de adaptar las legislaciones nacionales a los puntos principales, algo que además España está haciendo ya. Gracias a ello tendrá fuerza legal. Entre los puntos negativos, Nieto señala que las grandes potencias de la arqueología marítima, salvo España, es decir Francia, Gran Bretaña o Estados Unidos aún no han ratificado el texto. A pesar de ello, el arqueólogo afirma que la Convención se convierte en la regla de referencia y a los países a los que no obligue porque no la han ratificado, sí les quedará patente que ignorándola dan la espalda a las prácticas más aconsejables y a la mejor gestión del patrimonio.
La nueva Convención completa otros instrumentos de la Unesco, consagrados a preservar el patrimonio cultural de la humanidad: la Convención para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado (1954), la de protección del patrimonio mundial, cultural y natural de (1972) y la de objetos culturales robados o ilegalmente exportados (1995). Además de las listas de Patrimonio Cultural y en peligro.

Fuente: www.abc.es/ Editado por el Correo

Publicado en  on at 6:54 pm Dejar un comentario