Papúa Nueva Guinea, ¿cuna mundial de la agricultura?

Contra todo pronóstico, los humedales de Kuk demuestran que el origen de la agricultura tuvo lugar en Papúa Nueva Guinea, hace 10,000 años. El antiguo sitio agrícola de Kuk, declarado Patrimonio Mundial, atesora vestigios del desarrollo temprano de la agricultura y del drenaje.

Para muchos, entre ellos numerosos arqueólogos, las montañas de Papúa  Nueva Guinea parecen un lugar poco propicio para encontrar testimonios del desarrollo temprano de una agricultura autónoma. Sin embargo, las excavaciones arqueológicas de los años 1960 y las investigaciones llevadas a cabo por Jack Golson (arqueólogo australiano ahora retirado que pasó el relevo a Tim Denham) han probado lo contrario.
Vestigios arqueológicos de terrenos cultivados, montículos y canales de drenaje antiguos se han hallado enterrados en los pantanos de Kuk, situados a 1,550 metros por encima del nivel del mar en el alto Valle de Wahgi, uno de los valles más grandes de la cadena montañosa que atraviesa de este a oeste el centro de la isla de Nueva Guinea. Tales hallazgos arqueológicos son excepcionales porque el paso de las prácticas de recolección a los primeros cultivos autónomos se produjo en muy pocos lugares del mundo. Además, cada uno de estos sitios, comprendido el de Kuk, tiene suma importancia para la comprensión de uno de los principales desarrollos tecnológicos del hombre moderno.
En el sudoeste asiático, el sureste de China, las Américas, probablemente en África, y en Nueva Guinea surgieron distintos tipos de agricultura basados en ciertas cosechas y métodos de cultivo. En el sudoeste Asiático y el sureste de China, la agricultura consistía en sus comienzos en sembrar semillas de cereales, leguminosas y otras plantas. En cambio, esta primera agricultura en Nueva Guinea —tal y como se sigue practicando hoy día en la isla—, se basaba de forma exclusiva en la propagación de plantas alimenticias y provechosas, incluyendo árboles frutales y de nueces, plantas de raíces comestibles como el ñame y el taro, pastizales, caña de azúcar, hierbas, hortalizas y plátanos. Estudios recientes indican que la mayoría de estas plantas, sobre todo los plátanos, se domesticaron primero en la región de Nueva Guinea. También hubo cultivos a partir de semillas, pero básicamente se cultivaban aquellas plantas que se reproducían por medio de tubérculos, bulbos, chupones, tallos y esquejes.

Cultivar la tierra para preservar el sitio

Hace diez mil años, los autóctonos deforestaron parcelas de bosque tropical y modificaron la zona de los humedales de Kuk, cuyo paisaje probablemente parecía un mosaico de bosque, prados y hábitats alterados por la actividad humana. Unos pocos hoyos cavados en los límites de los humedales y herramientas de piedra con residuos microscópicos de tubérculos de taro y de ñame hacen suponer que la población ya había empezado a dedicarse al cultivo de plantas ricas en almidón.
Más tarde, hace unos 7,000 años, los habitantes empezaron a desarrollar la zona. Cultivaron plantas en montículos de tierra, una especie de terreno elevado, en el límite de la zona pantanosa: las bases subterráneas de estos montículos todavía son visibles en el barro. Cultivaron plantas con alta tolerancia hídrica como el taro en la base de los montículos, y aquellas que exigen poca agua como el plátano y el ñame en la cima. Según parece, estos cultivos ricos en almidón se alternaban con otros de vegetales de hoja.
Hubo formas similares de cultivos múltiples en valles adyacentes al área del sitio de Kuk. El bosque lluvioso del alto valle de Wahgi fue talado en su totalidad por la actividad hortícola y los incendios. Desde entonces, la mayor parte del valle se ha convertido en un prado.
Un sistema de drenaje de canales en red se implantó hace 4,000 años para facilitar el cultivo. Los terrenos pantanosos de Kuk contienen el mayor número de vestigios agrícolas conservados en Nueva Guinea, que son además los más antiguos y mejor preservados. Consisten en restos de distintos tipos de barro formado de viejos suelos y del relleno de antiguos canales de drenaje. La extensión y la configuración del sistema de drenaje han cambiado con el correr del tiempo. Si bien se desconocen los motivos que llevaron al drenaje periódico y al abandono de los humedales, ello se podría deber tanto a factores climáticos, como hidrológicos o sociales.
Hoy en día, varios centenares de Kawelka viven y cultivan en los humedales de Kuk y sus alrededores. A pesar de las tradiciones orales que ligan la comunidad a la tierra, los Kawelka no saben a ciencia cierta si sus vínculos con Kuk datan de hace miles de años. Pero poco importa.
Se han comprometido de forma voluntaria a proteger los vestigios arqueológicos enterrados, lo que supone dejar ciertas áreas sin cultivar y regular el desarrollo de otras. Para los Kawelka, la noción de patrimonio designa algo a lo que están directamente ligados a través de su tierra y de su historia. De modo que la mejor manera de proteger el sitio de Kuk consiste en permitir a los Kawelka que continúen ocupando y cultivando esas tierras.

Autor: Tim Denham, Monash University, Australia
Fuente: http://portal.unesco.org/es / Editado por el Correo

Publicado en  on Septiembre 15, 2008 at 5:32 pm Dejar un comentario

El hombre temprano en América

Cuando el hombre llegó a América ya era homo sapiens; el proceso evolutivo se dio en África. Esta es la hipótesis aceptada por la ciencia a nivel mundial respecto a los orígenes del hombre americano.
travesó el Océano Pacífico brincando sobre sus islas?; ¿cruzó el mar en barcas?; ¿entró por la parte sur, por el norte o el centro? ¿Obien, igualmente incierto, su origen es de ascendencia europea, asiática o de Oceanía?
Aún cuando no hay acuerdos en torno a estas cuestiones, la migración es el tema que actualmente despierta mayor debate entre los estudiosos de la prehistoria americana. Por tal motivo, el IV Simposio Internacional El Hombre Temprano en América, que realizó el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Dirección de Antropología Física, a través del proyecto El Hombre Temprano en México, desde el año 2000, se dedica a las migraciones.
El encuentro se llevó a cabo del 18 al 22 de agosto del presente año en el Museo Nacional de Antropología y entre los asistentes estuvo el doctor Carlos Lorenzo, que forma parte del equipo de trabajo del doctor Eudald Carbonell, en Atapuerca, España, uno de los sitios arqueológicos más importantes del mundo referidos a la evolución humana.
También compartió sus conocimientos en este simposio el doctor José Luís Lanata, investigador argentino que ha trabajado sobre el arribo del hombre a América; él hace una simulación y ubica la llegada de los primeros grupos humanos entre 20 a 18 mil años.
Otro de los participantes fue James Chatters, investigador norteamericano que ha estudiado al hombre de Kenewik, uno de los esqueletos que ha despertado polémica en cuanto a su afiliación poblacional.
Jiménez presentó un trabajo comparativo empleando los cráneos más antiguos de México y una muestra de cráneos de Australia y Nueva Guinea, que pertenecen al acervo osteológico de la Universidad de Cambridge, Inglaterra. El antropólogo explica que los cráneos se midieron y fueron analizadas sus características físicas para determinar si hay semejanzas entre las tres muestras estudiadas. Jiménez abunda diciendo que su estudio parte de las hipótesis respecto a los antepasados del hombre americano, una de ellas afirma que pudieron haber llegado de Australia o brincando sobre las islas que se encuentran en el océano Pacífico o por el estrecho de Bering.
De acuerdo con Jiménez, hoy día no existe diferencia entre las hipótesis planteadas sobre la antigüedad desde la entrada del hombre al continente americano, debido a que las reportadas en los últimos años se ubican entre 20 mil y 25 mil años antes del presente. Lo que tenemos que decir es que al inicio de las investigaciones sobre el hombre americano, las hipótesis que se planteaban diferían por miles de años.
Las preguntas que siguen por resolver son: por dónde viajaron, cuál fue el corredor por donde ingresaron, si entraron por el Pacífico, por la parte sur o por el norte y, en este sentido, resaltó que la información que aporte México es muy importante porque de cualquier manera tuvieron que pasar por aquí debido a la ubicación geográfica del país, por eso los resultados de sus investigaciones son de relevancia para entender la prehistoria de América.
Cabe recordar que los restos humanos más antiguos en América fueron localizados en México y corresponden a la Mujer del Peñón III, que fue fechada por el método de carbono 14 en el año 2000 y tiene 12 mil 700 años. Este esqueleto fue descubierto accidentalmente en 1959, cuando el señor Tereso Hernández cavaba un pozo en el patio de su casa, en las calles de Emiliano Zapata y Bolívar, en la colonia Peñón de los Baños, muy cerca del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, en la ciudad de México.
Los restos fueron entregados al entonces Departamento de Prehistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y al lugar de los hallazgos acudió el arqueólogo Francisco González Rul, quien realizó pozos de sondeo para analizar el sitio. Los estudios de entonces concluyeron que se trataba de un espécimen precerámico, es decir que pertenecía a un grupo humano anterior a las culturas cerámicas, con una antigüedad de 6 mil años.
Cuarenta y un años después, al iniciar el siglo XXI, los adelantos tecnológicos permitieron verificar la antigüedad de La mujer del Peñón III; el estudio se realizó en uno de los laboratorios más importantes en fechamientos, el Research Laboratory for Archaeology and History of Art, Oxford University Radiocarbon Accelerator Unit, en el Reino Unido.
Los resultados de la datación fueron publicados por revistas internacionales, con lo cual entraron al debate científico. Con este trabajo México hace quizá una de las aportaciones más importantes para las investigaciones de la prehistoria en América, explica Jiménez.
En 2000 se fecharon un número importante de esqueletos humanos, sin embargo, sólo de siete se obtuvieron fechas; cinco por método directo de C14 (tomando una muestra del colágeno del hueso): La mujer del Peñón III, El hombre de Tlapacoya, El Hombre de Chicoloapan, El hombre de la Cueva de Texcal y El hombre de Tepexpan; y dos de manera indirecta (a través de la tierra que conservaba el cráneo): El hombre de Balderas y El hombre de Chimalhuacán.
Las antigüedades que se obtuvieron se ubican entre los 4,500 a 12,700 años a.C. En ese momento se consideró necesario presentarlos en un evento académico y de esta forma se organizó el primer simposio. En términos muy generales, así es como nace el primer Simposio Internacional El Hombre Temprano en América, donde se propició la discusión y reflexión colectiva del tema medular en las investigaciones sobre el poblamiento en América. El laboratorio determinó la antigüedad de La mujer del Peñón III en 12 mil 700 años, con una confiabilidad de 95 por ciento. Es hasta el momento el fechamiento más antiguo para un espécimen humano en el continente americano.
Con esta labor, México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia, entró al debate científico sobre la prehistoria americana, llevando a la mesa de discusiones sus aportaciones en la materia.
El proyecto de investigación del hombre temprano en México tiene varias vertientes. Además de los fechamientos, se hicieron estudios morfológicos, genéticos y de alimentación, algunos de los cuales ya están concluidos.
Las próximas tareas del proyecto son recorridos a nivel nacional por lugares, ya ubicados, con posible presencia prehistórica, para detectar los sitios precerámicos, y hacer el mapeo, levantamiento y registro de tales sitios y posteriormente su trabajo de excavación.
Jiménez destaca que las colecciones osteológicas permiten reconstruir parte de la historia biológica y cultural del hombre, ya que los huesos son archivos biológicos y culturales, a través de ellos podemos conocer algunas de las huellas de lo que hizo y fue un hombre.

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Investigadores como Laura Miotti, de la Universidad de La Plata, en Argentina, coincidieron en que la ocupación “inició en el norte hace 35 mil años” y se fue desplazando hacia el sur con una diferencia de 5 mil años menos en cada zona de asentamiento. Es decir, 30 mil años en lo que hoy se conoce como Estados Unidos y México, 20 mil en América Central y cerca de 10 mil en la Patagonia. Los estudios, hechos en diversos países, apoyan la teoría de la llegada al continente, desde Asia entrando por Alaska, a través del Estrecho de Bering, tal como propuso en 1937 el checo Ales Hrdlicka.
No obstante, otro trabajo sugiere que América fue ocupada en diversas épocas, dos muy importantes. Para explicarlas, José Luis Lanata, de la Universidad de Cambridge, divide la región en dos triángulos, Norte y Sudamérica, conectados por “dos cuellos de botella”: el estrecho de Bering y América Central.
Para Lanata, los primeros pobladores viajaron en orden descendente desde Canadá y se dispersaron, pero en Panamá se terminaba la tierra hasta que otra glaciación les permitió ir por mar hacia el sur.

En el simposio también se presentaron los estudios hechos a 200 muestras de polen fosilizado de sedimentos de una localidad del Estado de México, centro del país mexicano, donde en la década de los 70 se hallaron vestigios humanos de hace 20 mil años.
Estos análisis permitieron recrear 40 mil años de vida de la Cuenca de México y conocer tres cambios climáticos que modificaron la flora y la fauna locales en el Cuaternario, el último de período geológico.
Lauro González aseguró en la conferencia La vegetación del Cuaternario en la Cuenca de México que “en esa era (32,000-13,000 a.C.) cactáceas, pinos y zacates” alimentaron a los herbívoros que llegaban de Estados Unidos e iban colonizando el altiplano mexicano.
González, biólogo de la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México, informó que algunas especies animales de ese período fueron “berrendos, camellos, bisontes, caballos y tuzas”.
En la ponencia Los yacimientos en la sierra de Atapuerca, el investigador ibérico Carlos Lorenzo fechó en un 1.2 millones de años los restos humanos más antiguos de Europa, hallados este mismo año cerca de la ciudad española de Burgos. Hasta hace poco, se consideraba a otras osamentas, también halladas en España, como las más antiguas de Europa con 800 mil años.
“En uno de los yacimientos, Sima del Elefante, localizamos una mandíbula con dientes y la falange de un dedo meñique”, dijo Lorenzo, investigador de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, y agregó que el método del carbono 14 permitió dar una fecha.
En declaraciones a la agencia DPA, el organizador del evento y antropólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Concepción Jiménez, dijo que en el simposio “los asistentes pidieron descentralizar y compartir las teorías desarrolladas en el orbe sobre los primeros grupos humanos en América”.
Para lograrlo, agregó, se creó la Red Latinoamericana de Orígenes, que permitirá intercambiar información y homologar los conocimientos sobre ecología, prehistoria, antropología y paleontología. En ella participan el INAH y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como las universidades de Buenos Aires, Cambridge y Tarragona, entre otras instituciones.

Fuentes: http://dti.inah.gob.mx y http://amautacuna.blogspot.com / Editado por el Correo

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Naturaleza y patrimonio en Cuba

El reto inmediato que enfrenta Cuba para la conservación de sus edificios históricos son los embates de la naturaleza, por lo que no descarto que en los próximos años se realicen construcciones para reducir los daños de los huracanes, señala el historiador Eusebio Leal Spengler, quien desde hace varias décadas es el responsable de la restauración del Centro Histórico de La Habana, trabajo que ha merecido reconocimiento internacional.
Tan sólo en las semanas recientes dos huracanes, Ike y Gustav, llegaron a la isla caribeña, y obligaron al desalojo de 2 millones de personas en todo el país y 3 mil personas sólo en La Habana Vieja, indicó el director del Museo de la Ciudad, en un correo electrónico enviado a La Jornada en respuesta a la solicitud de informes sobre los daños causados por los dos meteoros.
Sin embargo, añade el investigador, “la capacidad organizativa del pueblo cubano ha minimizado los daños a las vidas, pero no así a la naturaleza doblegada por fuerzas terribles, el deterioro es inmenso. En la parte histórica, agravios mínimos”.

Creer en la utopía posible

Leal Spengler visitó México recientemente para ofrecer una conferencia magistral en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), acerca de su trabajo de restauración de edificios en el casco viejo de la capital cubana.Un sueño que, dijo, “comenzó cuando tenía 17 años” y que ahora ha convertido inmuebles que estaban en ruinas en hoteles, escuelas, comercios, casas habitación, centros de salud mental y para la tercera edad, e incluso está yendo más allá de la ciudad antigua para trabajar en otras zonas, como El Vedado.
La conservación del patrimonio “es el fruto de la cultura. La Revolución sola es hija de la cultura y de las ideas, como dijo Fidel (Castro), y es verdad. Se necesita cultura para que los gobiernos se interesen en la conservación de su patrimonio. La cultura no es sólo conocimiento, es la sensibilidad ante los grandes problemas humanos.
“La cultura es poner el corazón cerca del latir popular. La cultura no es solamente lo que está edificado, sino lo que está dicho, lo que está escrito, lo que flota en el aire como una noción del bien, pienso que eso es muy importante.
“Es un poco la búsqueda de una ética universal que coexista con todos los seres humanos y que nos permita creer que la utopía es posible.”
Don Eusebio creyó en esa utopía desde muy joven y, recuerda, “nadie creía en lo que estaba haciendo; me veían caminando por la calle jalando un carro con una viga, la gente decía que estaba loco. Siempre he dicho que en mi país y en otros lugares el primer reconocimiento al talento aplicado es que te digan que estás de remate, sobre todo cuando inmediatamente después dicen: ‘sí, pero es muy trabajador’”.
La charla con los estudiantes de la UNAM se volvió una confesión: tuvo que dejar la escuela cuando tenía aprobado el cuarto año de primaria. “No pude volver a la primaria, ni a la secundaria ni fui bachiller; tuve que limpiar cristales de automóviles y limpiar casas”, pero al llegar la Revolución se abrieron escuelas para los trabajadores, circunstancia que aprovechó, y después continuó estudiando de manera autodidacta hasta que, un examen especial, le permitió cursar la licenciatura en historia. “A partir de ahí, todo”.
Desde 1968, Eusebio Leal Spengler se encarga de la Oficina del Historiador de La Habana; desde 1981 es responsable de la restauración del Centro Histórico, que en 1982 fue declarado Patrimonio de la UNESCO.
En 1990, dijo en la conferencia, “el Estado le dio a la institución y en un decreto, en medio de la más profunda crisis que vivió el país, la capacidad de poseer patrimonio, es decir, le dio bienes patrimoniales, edificios del gobierno, bienes de manos muertas; la municipalidad lo hizo igual, de tal forma que se creó un fondo inmobiliario para esto. El Estado concedió un préstamo inicial de un millón de dólares, que para mí era una fortuna –nunca había visto tanto dinero–, que años después convertimos en tres y después en 110 millones, del cual de una forma fuimos creando, comprando edificios en ruinas.
“En la medida en que el proyecto fue diseñándose fueron surgiendo dos cosas: el patrimonio cultural es la primera línea de sucesión de todo lo que se trate; y, la segunda, crear un plan maestro para diseñar el uso de suelo. A partir del censo, conocimiento, planificación, crear un orden jurídico para el Centro Histórico con ordenanzas nuevas, con una capacidad de administrar viviendas, no supliendo la autoridad del gobierno local. “Hoy nosotros financiamos al gobierno local, es decir, que la Oficina del Historiador, mediante sus 16 hoteles, 75 comercios y otro tipo de actividades que son de origen público tienen la posibilidad de tomar esas actividades, que son auditadas por el Estado pero no van al Estado, sino que nosotros mismos podemos hacer la planificación de nuestra inversión.”
La Oficina del Historiador debe, por ley, ayudar a la comunidad, así que se crean escuelas nuevas y centros para minusválidos, enfermos, etcétera; cuenta además con una emisora de radio, una editorial propia, una revista, un periódico digital. “Es decir, una pequeña ciudad-Estado griega utópica”, indica Leal Spengler.
Se han realizado trabajos de restauración en lugares como las plazas de Armas o la de San Francisco, edificios que estaban en ruinas son ahora museos, como el de Ciencias Naturales, de Arte Nacional y de Arte Contemporáneo, o centros educativos como en el que ahora se imparte la carrera de gestión y preservación del patrimonio cultural (en ese sitio se encontraba un edificio histórico que fue demolido para construir un helipuerto en 1957 y ahora se reivindicó su función) o aquellos en los que se enseñan oficios, como carpintería y herrería; el Café de la Marina, la Plaza Vieja y el Barrio Chino. Edificios ahora convertidos en salas de conciertos, oficinas, escuelas, viviendas, o un inmueble del periodo Eiffel de 1885 que albergará un teatro, centro de artesanías, cafetería y juegos infantiles; o un centro de salud mental para el tratamiento de enfermedades que se adquieren por adicción; escuelas de ballet o de gastronomía.
“Este proyecto se sustenta en la capacidad económica del Centro Histórico que genera recursos mediante el turismo y el comercio, que son entregados automáticamente a la restauración. Quiere decir que la Oficina del Historiador gestiona el proyecto, lo sueña, lo diseña, lo construye, lo administra.”
Con estos trabajos “queremos asegurar que tengamos ese orgullo de humanidad; no el orgullo aldeano que cree que la aldea es el centro del mundo, sino ese orgullo de considerar patria a la humanidad, de sentir como dolor cualquier dolor ajeno, de que lo que hacemos modestamente pueda servir como una motivación, pero sobre todo recuerden que no hay futuro sin pasado”.

Fuente: La Jornada/ Editado por el Correo

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Revista Claroscuro (reseña)

por Mariano Flores Castro

Claroscuro. Revista del Centro de Estudios sobre Diversidad Cultural. Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina.

El Correo de las Culturas del Mundo agradece el envío del sexto número de la revista anual Claroscuro, aparecido en diciembre de 2007. Se trata de un logro importante no sólo por la indiscutible calidad de sus contenidos sino también por el rigor y la perseverancia que aseguran su continuidad. ¿Cuántas revistas con decoroso diseño, una clara política editorial y buenos propósitos naufragan tras su primer o segundo número? Éstas, digamos desde un cauteloso pesimismo, son incontables. La Internet es una aliada y a la vez una adversaria de la creación-circulación-consumo de este tipo de ofertas culturales impresas, marginadas como están de los mercados del “bestsellerismo” y la literatura volátil —oficial o ficcional. El espacio pensante creado por Cristina de Bernardi y sus colaboradores resulta ser un santuario intelectual para quienes conciben la cultura como un vasto cosmos no limitado a las llamadas bellas artes y las letras. En Claroscuro hallamos enjundia, ideas defendidas con ambos lados de la masa encefálica, dudas compartidas, polémicas vigorosas, razonamientos inéditos, erudición profusa, sensibilidad social, búsqueda de la equidad y, en fin, reflexiones serias sobre el concepto de identidad relacionado con la mundialización. Valioso tiempo se ahorrarían los filósofos en su tránsito incesante por las ideas sobre el hombre si leyesen esta publicación, modesta y prodigiosa a la vez.
En esta entrega dedicada a analizar la relación entre Identidad, Diversidad y Globalización, Claroscuro rinde homenaje póstumo a Edgardo Garbulsky, un brillante pensador argentino y universal, antropólogo, catedrático y promotor de la dignidad de hombres y mujeres.
Entre las colaboraciones destacamos las de dos conspicuos mexicanos: Héctor Díaz Polanco y Rodolfo Stavenhagen. El primero se ocupa de analizar lo que él llama etnofagia, término que “expresa el proceso global mediante el cual la cultura de la dominación busca devorar a las múltiples culturas populares. No se busca —aclara— la destrucción mediante la negación absoluta o el ataque violento de las identidades, sino su disolución gradual mediante la atracción, la seducción y la transformación”. El autor afirma que con el fenómeno de la globalización nos hallamos en una fase “en la que el liberalismo es reelaborado para construir una estrategia de inclusión de la diferencia, compatible con el capitalismo globalizado”. Sostiene Díaz Polanco que “el multiculturalismo es la ideología que la globalización necesitaba para poner en práctica a fondo la etnofagia universal”. Con ello el autor pone el dedo en la llaga de los teóricos que han fracasado al predecir que todo tendería a la homogeneización automática. Sin duda un polémico argumento alimentado con potentes proteínas ideológicas.
A su vez, el ensayo de Rodolfo Stavenhagen se describe en esta apretada síntesis: “El texto examina el entramado de relaciones que se establecen entre diversidad cultural, derechos humanos y laicidad en el mundo globalizado actual. Al observar los conflictos que ocurrieron en diversos lugares del mundo, advierte cómo la religión se suma a las identidades nacionales y lingüísticas en pugna, reabriendo la necesidad de un análisis de los vínculos entre política y religión, más allá de la promulgada laicidad que caracteriza a los gobiernos de Occidente.
“Luego profundiza en el concepto de nación, pasando desde una nacionalidad basada en el etnos a otra fundada en el demos, a las cuales corresponden diferentes conceptos jurídicos de ciudadanía. Continúa con una descripción de la conformación de los Estados laicos de Gran Bretaña y Francia, los cuales se caracterizaron por separar lo religioso de lo político.
“Los Estados multiculturales de nuestra época deben garantizar el respeto a la diferencia cultural y religiosa para un ejercicio efectivo de los derechos humanos, lo cual requiere de políticas sociales, educativas y culturales de carácter intercultural. Considera que en el mundo globalizado de hoy este problema adquiere profunda relevancia y exige elaborar una nueva ética global.”

En distintos aspectos, las tesis de Stavenhagen contrapuntean las de Díaz Polanco y viceversa, lo que añade interés a la lectura de ambos ensayos. El afán de destrucción mediante la negación absoluta o el ataque violento de las identidades existe, pero a menudo se halla inmerso en los fundamentalismos religiosos convertidos en gobierno, en razón de Estado. Adicionalmente, un segmento de los académicos occidentales se ha encargado de azuzar los ánimos, como lo hace Samuel Huntington, refiriéndose al “choque de civilizaciones” entre el mundo islámico y el mundo judeo-cristiano, y advirtiendo sobre los peligros de la hispanización de la cultura anglosajona. Al respecto, Stavenhagen razona: “Ver el mundo desde la perspectiva de un choque de civilizaciones, culturas o religiones conduce al diseño de políticas y estrategias que agudizan precisamente esos conflictos”. Cierto, la realidad revela a diario casos de exacerbación que desembocan en acciones nada sutiles ni graduales, sino violentas y ciegas por el odio a las diferencias encarnadas en los otros, los malos. Surge entonces la pregunta: ¿Hay alguna esperanza para un mundo tolerante, fraternal y pacífico? En el debate tiene un papel fundamental el capital globalizado, puesto que la cultura de la dominación debe financiar sus políticas y estrategias, aunque éstas estén basadas a veces en la indiferencia hacia las etnias y los grupos populares.
El número 6
de Claroscuro publica otros interesantes trabajos. Algunos ejemplos: Los “asombros culturales” entre la acumulación originaria y la mundialización del capital, de Nidia R. Areces; “Nuestro sexo está de pie”. Voces afrofemeninas en la Buenos Aires de 1876-78, de Lea Geler; Tensiones y encuentros entre el Frente de Liberación Homosexual Argentino y la Nueva Izquierda en los años ´70, de Eva Rodríguez Agüero; El barrio como escenario de la interculturalidad, de Sara González, Jorge Saravi y Matilde Roncoroni; Una mirada antropológica sobre la antigüedad mesopotámica: avatares de una construcción etnopolítica en el período sargónida (2,340-2,200 a.C.), de Cristina de Bernardi; Política e identidad: algunas cuestiones sobre la comunidad gitana rom, de Pena Celina, así como cuatro reseñas bibliográficas de crítica pertinente y aguda.
El contenido de esta entrega de Claroscuro no tiene desperdicio, por lo que sería deseable que apareciera también en formato digital en Internet. Ello demuestra, por un lado, que no todas las posiciones críticas respecto al estado pluricultural que guarda el mundo provienen de Estados Unidos y Europa; y por el otro, que el vigor intelectual de Latinoamérica ha dejado de ser un archipiélago inconexo de científicos sociales.
Entre libro y revista, Claroscuro escudriña en las diferentes aristas del debate sobre la diversidad cultural del mundo, los procesos sociales (marginación, migraciones, relación Estado-individuo, hegemonías pretéritas y presentes, conflictos étnicos y de género, etc.), la antropología cultural hoy, la educación superior, los derechos humanos y la tan llevada y traída globalización, entre otros temas candentes de nuestro tiempo. A seis números de su primera aparición, cabe preguntarse: ¿cuándo contaremos en México con una publicación internacional de semejante calidad y, sobre todo, con visiones ampliamente documentadas sobre la proteica condición humana en la lucha por su plenitud? La oportunidad está a la mano y el Centro de Estudios sobre la Diversidad Cultural (CEDICULT) del Museo Nacional de las Culturas (INAH-México) cuenta con las credenciales suficientes para aprovecharla.
Hay quienes afirman que se han dedicado demasiados esfuerzos y recursos a apuntalar la idea según la cual “como México no hay dos” y Mesoamérica es el ombligo del mundo antropológico e histórico, una tendencia explicable en los inicios del Estado nacional y convenientemente aprovechada por los gobiernos posrevolucionarios, pero que, como todo indica, se encuentra en franca crisis. Por eso, la posible colaboración entre el Centro de Estudios sobre Diversidad Cultural (CEDCU) de Argentina, y el CEDICULT de México, se vislumbra edificante y promisoria en más de un sentido, ya que nos ayudaría a abrir la ostra cognoscitiva dentro de la que hemos vivido tanto tiempo.

Usted puede comunicarse con los responsables de Claroscuro escribiendo a:
claroscuro.cedcu@gmail.com  ó  jornadacedcu@yahoo.com

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Grecia halla tesoros en localidad natal de Alejandro Magno

Arqueólogos desenterraron joyas de oro, armas y cerámicas en un antiguo cementerio cerca de Pella, en el norte de Grecia, el lugar de nacimiento de Alejandro Magno, dijo el jueves el Ministerio de Cultura.
Las excavaciones en el cementerio descubrieron 43 tumbas de entre los años 650 y 279 antes de Cristo, que arrojan luz sobre los primeros años del reino de Macedonia, cuyo imperio llegó hasta la India gracias a las conquistas de Alejandro.
Entre los hallazgos más interesantes figuran las tumbas de 20 guerreros que se remontan al último periodo arcaico, entre el 580 y 460 a.C., dijo el Ministerio en un comunicado. Algunos fueron enterrados con cascos de bronce, espadas de hierro y cuchillos. Sus ojos, bocas y pechos estaban cubiertos con láminas de oro decoradas con elaborados dibujos de leones y otros animales que simbolizaban el poder real.
“El descubrimiento es rico en importancia histórica y arroja luz sobre la cultura macedonia durante el periodo arcaico,” dijo Pavlos Chrysostomou, que dirigió ocho años de investigaciones en 900 tumbas, a Reuters. El arqueólogo dijo que las tumbas confirmaron que ya en la segunda mitad del siglo VII a.C., Macedonia tenía una sociedad militarizada y comerciaba con otros territorios. Entre las sepulturas exhumadas, el equipo también halló 11 mujeres del periodo arcaico, con collares, pendientes y broches de oro y bronce.
Nueve de las tumbas pertenecen al último periodo clásico o primeros años del helenístico, cerca de la muerte de Alejandro Magno en el 323 A.C.
Alejandro, cuyo padre Filipo II unificó las ciudades estado de Grecia, conquistó la mayor parte del mundo conocido entonces por los antiguos griegos antes de morir a los 32 años en Babilonia.
Educado por el filósofo griego Aristóteles, Alejandro jamás fue derrotado en una batalla.

Reporte de Daniel Flynn y Renee Maltezou. Fuente: http://mx.news.yahoo.com/s/reuters

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Egipto Eterno al alcance de todos

Visitar la tumba de Tutankamón, recorrer el Templo de Luxor, subir y bajar las pirámides de Giza y admirar la Gran Esfinge era, hasta hace unos años, simplemente un sueño para muchas personas. Hoy, acceder a estas maravillas, declaradas Patrimonio Mundial, es una realidad para los mexicanos, sin la necesidad de realizar largos y cansados viajes, ni grandes desembolsos económicos.
Sin más equipaje que el interés por descubrir a una de las culturas más antiguas de la humanidad, el público podrá realizar un viaje virtual por el kiosco interactivo Egipto Eterno, donado por la empresa IBM México, al Museo Nacional de las Culturas (MNC). El espacio multimedia fue inaugurado por autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el embajador de Egipto en nuestro país, Aly Houssam El- Din El Hefny, y el director de Relaciones Externas de la empresa transnacional, Jesús De la Rosa Ibarra.
En conferencia de prensa, el coordinador nacional de Difusión del INAH, Benito Taibo, resaltó el hecho de conocer otras culturas como espejo para vernos y reconocernos de una mejor manera. Egipto Eterno es un claro ejemplo por los puntos de coincidencia entre la cultura egipcia y la prehispánica que existe en México; hizo énfasis en el espacio y tiempo en que tecnología y cultura han logrado encontrarse en beneficio de la sociedad y del conocimiento histórico.
El recorrido virtual es resultado de los esfuerzos realizados por el INAH, la República Árabe de Egipto, por medio de su embajada en México, y el fomento cultural que realiza IBM, en ocasión del 50 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre la nación árabe y nuestro país.
De manera paralela, se inauguró también la muestra de papiros El papel de lo Divino. El uso del papiro en el antiguo Egipto, la cual, se anunció, fue donada por el gobierno de Egipto al MNC.
Leonel Durán, director del recinto, comentó que el espacio museístico dedicado a la cultura egipcia será sometido a mejoras, enfocadas a brindar una mayor y mejor comprensión de esa antigua civilización. Resaltó la importancia de contar con expresiones artísticas de una de las culturas milenarias por excelencia, al tiempo que agradeció la donación de los más de 40 papiros que integran la exposición.
El recorrido es una fusión de información cultural con medios audiovisuales de vanguardia, donde se representan, a través de animaciones y menús interactivos, los datos históricos más importantes de la cultura egipcia. Se compone de un sitio web que muestra un mapa, acompañado por una línea del tiempo, los cuales guiarán a los visitantes por la muestra.
Además, el espectador puede admirar las obras de arte y explorar los lugares de Egipto representativos de su cultura. Uno de los principales objetivos es ofrecer una visión clara, sintetizada y concisa de los elementos característicos de esa antigua civilización.
El embajador de Egipto en México, Aly Houssam El-Din El Hefny, mencionó que la instalación de estos kioscos sobre la cultura egipcia en distintos países del mundo es muy importante, pero que en el caso de México resulta de mayor relevancia, ya que ambos países poseen expresiones culturales en común, que los unen y los hermanan.
“Mi gobierno agradece y reconoce la labor realizada por el Conaculta, específicamente del INAH, en favor de estrechar los lazos culturales entre nuestras naciones; la sociedad mexicana, especialmente, es una de las más sensibles a los temas culturales, su capacidad de apreciar y disfrutar el patrimonio de otros países es inigualable e incomparable”, agregó el diplomático.
El proyecto involucra disciplinas como la arqueología, antropología, epigrafía e historia del arte. La curaduría está diseñada para enfatizar el contexto histórico y social del antiguo Egipto, así como los rasgos iconográficos y epigráficos, para brindar al público una idea clara de los contenidos y permitirle una visita dinámica, amena y reflexiva.
“Estos kioscos interactivos están dirigidos a todo público, principalmente a los niños y jóvenes, ya que en el futuro serán ellos los encargados de dar continuidad a estos proyectos y los principales encargados de la conservación del patrimonio cultural no solamente de sus respectivos países, sino del mundo”, resaltó El Hefny.
Según palabras de Jesús De la Rosa Ibarra, director de Relaciones Externas de IBM México, el visitante podrá realizar recorridos en tercera dimensión, con giros de 360 grados de los objetos animados que se representan en las pantallas, “aderezados” por un desarrollo de gráficos diseñados con lo último en tecnología aplicada para tales fines.
Egipto posee cerca del 33 por ciento total del patrimonio cultural de la humanidad, por lo que tejer redes de cooperación entre su gobierno y empresas particulares, además de realizar intercambios con otras naciones, ha sido una constante enfocada al uso y aplicación de nuevas tecnologías; el desarrollo de nuevos programas virtuales para recrear los sitios arqueológicos del mundo, permitirán que permanezcan más tiempo.
Uno de los principales retos para las naciones que poseen un amplio legado cultural, coinciden los especialistas, es la conservación del mismo, debido a los altos costos para realizarlo y las dificultades que provocan aspectos climáticos y daños ocasionados por el hombre, entre otros. La tecnología es una solución y el INAH la adapta a las necesidades del patrimonio cultural mexicano.
Una vez inauguradas las dos exposiciones, se llevó a cabo un recorrido por las mismas, encabezado por Alfonso de Maria y Campos, Director General del INAH, y Aly Houssam El-Din El Hefny, embajador de Egipto en México, para dar testimonio del legado virtual que complementa la sala del Museo Nacional de las Culturas dedicada a la cultura egipcia.

Fuente: http://paginah.inah.gob.mx:8080/sPrensa / Editado por el Correo

Publicado en  on at 4:48 pm Dejar un comentario

La federación alemana de desarrolladores de juegos de computación (GAME) es desde hoy integrante del Consejo de Cultura de Alemania, comunicó hace unas semanas el organismo gubernamental en Berlín. Con eso termina una disputa política de más de un año sobre la conveniencia de incluir a los juegos de computadoras y consolas como parte del ámbito cultural.
La justificación principal de la decisión es que el sector emplea artistas de diversas disciplinas, desde diseñadores y libretistas hasta compositores, aunque también tuvo mucho peso en ella el dinámico crecimiento de la facturación del área, que sumó 21 por ciento en 2007.
Asimismo, creció de manera consecuente el número de empleados que aportan a la seguridad social en las empresas de la industria, destacó el Consejo de Cultura.
La decisión resultó controvertida, sobre todo por el alto contenido bélico de muchos de los juegos, lo que hace que su inclusión en el ámbito cultural signifique una tácita aprobación de la violencia.
Desde el punto de vista del director de GAME, Malte Behrmann, la inclusión de su asociación en el Consejo de Cultura “es un punto de inflexión en política de los medios de Alemania, y es histórico.
“Con esto queda la industria de los juegos definitivamente incluida en el ámbito cultural; es un gran día para nosotros”, concluyó.

Fuente: DPA/La Jornada/Editado por el Correo

Publicado en  on at 4:42 pm Dejar un comentario

Nuevo director del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York

Encontrarle no ha sido fácil. Pero estaba ahí, a la vera del mismísimo Philippe de Montebello desde hacía 13 años. El nombramiento de Thomas P. Campbell como nuevo director del Museo Metropolitan de Nueva York cierra ocho meses de suspenso que han mantenido en vilo al mundo del arte de la ciudad desde que el legendario Montebello, que ha dirigido esta icónica institución durante 31 años, anunció en febrero su intención de retirarse.
Campbell es británico y tiene 46 años. Experto en tapices europeos, trabajaba como comisario dentro del Departamento de Escultura y Artes Decorativas del Metropolitan desde 1995. Supervisaba también el Antonio Ratti Textile Center, donde se conservan las 36,000 piezas textiles de la institución. Con este perfil, no precisamente cercano a los fuegos de artificio, fue elegido el pasado martes por el Consejo de Fideicomisarios del museo y tomará posesión de su cargo en enero.
Su puesto era sin duda uno de los más codiciados entre los gestores culturales del planeta, aunque asumirlo tampoco será fácil. Montebello deja un complejo legado en el que se mezclan ambiciosas exposiciones de calidad con taquillazos culturales y adquisiciones agresivas que le han convertido en un modelo tan admirado como difícil de emular.
Fundado en 1870, el Metropolitan es el mayor centro artístico de Estados Unidos y alberga una de las mejores colecciones de arte del mundo, con más de dos millones de piezas que abarcan 5,000 años de historia. Su presupuesto anual es de 200 millones de euros.
El nombramiento de Campbell ha dejado boquiabierto a más de uno. En los últimos años, para dirigir museos, parecía valorarse más un buen administrador con capacidad para atraer millones que un erudito con amplios conocimientos artísticos capaz de conciliar la parte comisarial con la económica. “En mi opinión es la elección acertada. Campbell es un excepcional historiador del arte con experiencia probada y con una capacidad de juicio que encaja perfectamente en la larga tradición de líderes del Metropolitan que han surgido desde las filas comisariales del propio museo” declaró Philippe de Montebello el martes tras su nombramiento.
Campbell ha batido incluso a su propio jefe de Departamento, Ian Wardropper y también a Gary Tinterow, responsable de arte del siglo XIX y XX. Ambos nombres se habían barajado entre los candidatos al puesto.

Fuente: El País/ Foto: http://mimsstudios.files.wordpress.com

Publicado en  on at 4:38 pm Dejar un comentario

INVITACIÓN

Publicado en  on Septiembre 3, 2008 at 6:08 pm Dejar un comentario

La Biblioteca de Alejandría ayer y hoy

Tras la muerte de Alejandro Magno y la división de sus conquistas entre sus generales, surge en  Alejandría una nueva ciudad, que bajo los Tolomeos, Tolomeo I Sóter y Tolomeo II Filadelfo especialmente, alcanza un desarrollo notable (360 a.C.).
Entre las acciones que impulsan estos primeros reyes de la Alejandría griega, estuvieron la construcción del Soma o Mausoleo, donde se conservaba el cuerpo de Alejandro Magno; el Faro, una de las siete maravillas del mundo antiguo; el gran templo del dios de la ciudad, el Serapeum y un Museo, o “lugar de las musas, hijas de la diosa de la memoria”, en el que se cultivaron todas las áreas humanísticas y las ciencias. Para este efecto incluía un observatorio, un zoológico, jardines botánicos, salas de conferencias y una biblioteca.
La biblioteca tuvo un desarrollo por demás notable, gracias en gran medida a lo acertado que fueron los nombramientos de sus bibliotecarios en jefe, dentro de los cuales hay que destacar al primero, Demetrio de Falera, quien tras haber sido tirano en Atenas durante 10 años, fue invitado por el primer Tolomeo para dirigir la naciente biblioteca, labor que realizó hasta su muerte. Las políticas que rigieron fueron en gran parte su obra, y entre éstas hay que destacar el esfuerzo por obtener materiales de todas partes del mundo conocido.  Es célebre el hecho de que todo barco que atracaba en el puerto de Alejandría era revisado y aquel rollo o papiro que se encontrase, era retenido temporalmente para ser copiado. Se consiguieron materiales babilonios, egipcios, griegos y latinos entre otros muchos. Un esfuerzo sobresaliente que se recuerda, fue la traducción del Antiguo Testamento al griego para tener copias del mismo en el idioma de la ciudad.
La antigua Biblioteca de Alejandría creció de tal forma, que llegó a tener, al menos eso afirma la tradición, 700,000 rollos de papiro, cubriendo la gran mayoría de la producción escrita de la antigüedad. Tuvo dos edificios, uno en el Bruchium y otro en el Serapeum. Cabe destacar que fue una biblioteca con catálogo y que abrió sus puertas a todo aquel estudioso que tuviera interés o inclinación por utilizarla.
Otros bibliotecarios famosos fueron Calímaco, Zenódoto, Eratóstenes, Apolonio, Aristófanes y Aristarco, entre otros muchos más hombres de ciencia y letras notables de la antigüedad.
Durante los cerca de 1000 años de existencia de la Biblioteca de Alejandría, desde aproximadamente el año 306 a.C. hasta el 641 d.C. sufrió muchos percances, entre los que se mencionan el fuego del año 47 a.C., durante la estadía de Julio César en en el puerto, la quema de los libros de alquimia ordenada por el emperador Diocleciano, la destrucción del Serapeum por una turba de cristianos bajo el mando del patriarca Teófilo, en el año 391 d.C. Y finalmente la destrucción definitiva del edificio del Bruchium, tras la toma de la ciudad por los árabes bajo el mando de Amrou.  Según se dice, el califa Omar dio la orden para que durante seis meses ardieran los 4,000 baños, entre públicos y privados, que tenía la ciudad, con todos los rollos de la biblioteca, profiriendo aquella frase según la cual “si están a favor del Corán están de más, y si están en contra, son perniciosos”.
Si bien hay quienes cuestionan —como lo hace Gibbon en La decadencia y caída del imperio romano— que así haya sucedido al final, pues la historia de los baños y la frase del Califa la da un autor que escribió 600 años después de los hechos referidos, lo cierto es que la biblioteca fue finalmente destruida. Algunos de sus materiales se habían dispersado y copiado, gracias a lo cual si bien mucho se perdió, un conjunto de materiales valiosos se conservaron. Algunas copias lo fueron a través de las bibliotecas de los conventos y monasterios cristianos que surgieron desde el siglo V, otros en traducciones árabes que hasta el día de hoy se siguen descubriendo y finalmente otros más a través de Bizancio, que los conservó y atesoró durante otros 800 años, hasta que en el Renacimiento se revivió notablemente el estudio, imitación y difusión de los materiales clásicos.
Independientemente de estos materiales, la biblioteca fue un estímulo para el florecimiento de la cultura en la antigüedad. Es muy difícil estimar qué tanto debieron a ella los innumerables estudiosos que la aprovecharon en las múltiples creaciones literarias y científicas de los griegos y romanos que forjaron la civilización occidental. Lo cierto es que mil años de esfuerzos por preservar y difundir el conocimiento no pueden pasar desapercibidos.

Alejandría fue perdiendo su preeminencia como ciudad comercial y cultural durante la edad media, cuando su decadencia fue por demás notable. Continuaría ésta hasta la era moderna y así, por ejemplo, del medio millón de habitantes de los primeros siglos de la era Cristiana, a principios del siglo XIX solamente contaba con 7,000 habitantes, la mayoría viviendo en chozas miserables. Más adelante, sin embargo empieza un lento reflorecimiento de la ciudad, la cual se reafirma con el proyecto de la Nueva Biblioteca de Alejandría.

En 1987 salió a la luz un ambicioso proyecto cultural: construir una nueva biblioteca —la Bibliotheca Alexandrina— en la ciudad de Alejandría para recuperar así un enclave mítico de la antigüedad, patrimonio de la Humanidad. Esto ocurría 1,600 años después de la desaparición definitiva de aquellas grandes colecciones del saber. Para llevar a cabo semejante proyecto se unieron los esfuerzos económicos de diversos países europeos, americanos y árabes, más el gobierno de Egipto y la UNESCO. El presupuesto en aquel año fue de 230 millones de dólares. Las obras empezaron el 15 de mayo de 1995 y se terminaron con éxito el 31 de diciembre de 1996.    El edificio, realizado por el estudio de arquitectura noruego Snohetta, resultó ser un enorme cilindro de cemento, cristal y granito traído desde Asuán para la fachada, dispuesto con bajorrelieves caligráficos en la mayoría de las lenguas del mundo; está situado en el malecón de Alejandría, a pocos metros del lugar donde se supone que se encontraba la antigua biblioteca. Tiene una superficie de 36,770 metros cuadrados con una altura de 33 metros. Consta de once niveles, de los cuales cuatro se hallan por debajo del nivel de la calle. Ofrece una sala hipóstila egipcia, sostenida por columnas de hormigón y madera noble, situada en el centro del edificio, destinada para lectura, con un aforo de 2,000 personas. Su cubierta es cilíndrica, haciendo así un homenaje al dios egipcio Ra, divinidad del Sol. Esta cubierta fue diseñada y construida de tal manera que la combinación de vidrio y aluminio tamizara la luz dentro del espacio, mientras que por fuera se proyecta hacia el Mediterráneo, como un recuerdo del famoso faro de Alejandría.
Se ha calculado que el número posible de libros puede llegar a los veinte millones; de momento dispone de unos 200,000; la mayoría de ellos son donaciones. Hay 50,000 mapas, 10,000 manuscritos, 50,000 libros únicos y además ejemplares del mundo moderno, con 10,000 multimedia de audio y 50,000 multimedia visuales. Todo esto lo rigen y supervisan unos 600 funcionarios.
La Nueva Biblioteca Alejandría está dedicada a recobrar el espíritu de la apertura y la enseñanza de la original Biblioteca Alexandrina. Pero es mucho más que una biblioteca, pues contiene:

Una biblioteca que puede albergar millones de libros.
Un archivo del Internet.
Seis bibliotecas especializadas para:

  • Las artes, los multimedia y los materiales audiovisuales
  • Débiles visuales
  • Los niños
  • Los jóvenes
  • Las microformas
  • Los libros raros y las colecciones especiales

Tres museos:

  • El de las antigüedades
  • El de los manuscritos, y
  • El de la historia de la ciencia

    Museo de las Antigüedades

Un planetario.

Interior del Planetario

Un Exploratorium para la introducción de los niños a la ciencia (ALEXploratorium)

Culturama: un panorama cultural sobre nueve pantallas, el primer sistema interactivo patentado de nueve proyectores. Ganador de muchos premios, el Culturama, desarrollado por CULTNAT, permite la presentación de una abundancia de capas de datos, donde el presentador puede dar click a un artículo e ir a un nuevo nivel del detalle. Es una presentación multimedia notable, informativa y atractiva, de la herencia de Egipto a través de 5,000 años, desde la historia remota hasta el presente, con toques de luz y ejemplos de la herencia egipcia y copto/musulmana antigua.

VISTA (The Virtual Immersive Science and Technology Applications System, el sistema de Inmersión Virtual a la Aplicación de la Ciencia y la Tecnología) es un ambiente de realidad virtual que permite que los investigadores transformen modelos de dos dimensiones en simulaciones tridimensionales, y que caminen dentro de ellas. Una herramienta práctica de la visualización durante la investigación, VISTA ayuda a investigadores a simular el comportamiento de sistemas naturales o humano-dirigidos, en vez de simplemente observar un sistema o de construir un modelo físico.

Siete centros de investigación académicos:

  • Alejandría y Centro de Investigación del Mediterráneo (Alex-Med).
  • Centro de las Artes.
  • Centro de Caligrafía.
  • Centro para los Estudios y Programas Especiales (CSSP).
  • Escuela Internacional de Estudios de la Información (IS-IS).
  • Centro de Manuscritos.
  • Centro para la documentación de la herencia cultural y natural (CultNat, situado en El Cairo).

Nueve salas de exhibiciones permanentes que abarcan:

  • Alexandría: La colección de Awad.
  • El mundo de Shadi Abdel Salam.
  • Caligrafía Árabe.
  • La historia de la impresión.
  • El libro de artista.
  • Instrumentos medievales de astronomía y ciencia de los Árabe-Musulmanes.
  • Mohie El Din Hussein: Un viaje creativo.
  • Abdel Salam Eid.
  • Raaya El-Nimr y Abdel-Ghani Abou El-Enein.

Cuatro galerías para las exposiciones temporales.
Un Centro de Convenciones para millares de personas.
Un Foro de Diálogo, el cual proporciona instalaciones para reuniones de pensadores y escritores para discutir los diferentes temas que afectan a las sociedades modernas.

La Nueva Biblioteca de Alejandría también hospeda un número de instituciones, tales como: la Academia de la Biblioteca Alexandrina (ABA); Sociedad Árabe para la Ética en la Ciencia y la Tecnología (ASEST); Fundación Ana Lindh para el Diálogo entre las Culturas, la primera fundación Euro-Med basada en Europa exterior; el Instituto para los Estudios de la Paz (IPS) de las Mujeres de Suzanne Mubarak; el Proyecto de Investigación Médica de HCM (basado en las premisas de Shallalat); el Centro Jean-René Dupuy para la Ley y el Desarrollo; la Oficina Regional Árabe de la Academia de Ciencia para el Mundo en Desarrollo (ARO-TWAS); la Federación Internacional para la Oficina Regional de la Asociación de Bibliotecas (IFLA); la Secretaría de las Comisiones Nacionales Árabes de la UNESCO; la Red Africana Medio-oriental y del Norte para la Economía Ambiental (MENANEE)
El número está creciendo y la Biblioteca de Alejandría se está convirtiendo en el punto central de muchas redes internacionales y regionales.

Fuentes: AABA

Publicado en  on Septiembre 2, 2008 at 11:22 pm Dejar un comentario